Un tribunal ha confirmado la procedencia del despido de un trabajador que solicitaba permisos para cuidar a un hijo del que no tenía la custodia ni convivía habitualmente. La empresa, tras detectar la situación, decidió despedirlo de manera disciplinaria por considerar que había un uso indebido de los derechos de conciliación familiar. La decisión del juez acabó por dejar claro que los permisos deben ajustarse estrictamente a la legislación laboral y a la realidad de la persona.

El trabajador alegó motivos familiares para ausentarse de su puesto, pero la investigación interna de la compañía reveló que no existía una base legal que justificara su solicitud. Todo lo contrario. La empresa recopiló documentación y constató que no había convivencia ni custodia con ese hijo que alegaba, por lo que los permisos reclamados no podían aplicarse en su caso. Tras el despido, el empleado recurrió a los tribunales, pero la justicia dio la razón a la empresa.

Permisos familiares con requisitos legales claros

El tribunal explicó que la normativa establece que los permisos por cuidado de hijos están destinados únicamente a progenitores que ejercen la guarda y custodia del menor o que conviven de manera efectiva con él. En este caso, el juez constató que el trabajador no cumplía ninguno de estos requisitos, por lo que su actuación se consideró un abuso del derecho. De hecho, ese trabajador no tenía ni la custodia de su hijo.

despido silencioso 500
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Además, se destacó que solicitar ausencias bajo falsos pretextos genera un perjuicio organizativo para la empresa. La justicia señaló que la compañía actuó de manera diligente al verificar la situación, solicitar pruebas y aplicando un despido disciplinario justificado. Esto refuerza la idea de que las empresas pueden protegerse ante solicitudes fraudulentas sin vulnerar los derechos laborales siempre y cuando sigan los pasos que deben seguir.

Consecuencias del fallo

El veredicto implica que los permisos de conciliación no son un derecho absoluto, sino que requieren un cumplimiento real de los criterios legales: custodia, convivencia y cuidado efectivo. Cualquier intento de utilizarlos de forma indebida puede derivar en sanciones disciplinarias, incluido el despido procedente.

Así pues, el caso subraya la importancia de que los trabajadores conozcan los límites de sus derechos y que las empresas actúen con criterios claros y documentados. La resolución sirve como advertencia porque el uso fraudulento de permisos familiares no solo puede ser invalidado, sino que también puede justificar la extinción del contrato de manera procedente.