Miles de jubilados en España tienen derecho a un complemento que aumenta su pensión cada mes, pero muchos no lo están cobrando como deberían. Se trata del complemento para la reducción de la brecha de género, una ayuda económica que puede marcar una diferencia estable en los ingresos y que no depende del nivel de la pensión.

Este complemento no es puntual. Se cobra todos los meses y de forma indefinida, siempre que se mantengan las condiciones. Y lo más importante es que no es exclusivo para las mujeres. Aunque su nombre pueda llevar a confusión, también lo pueden solicitar los hombres con total normalidad.

Cuánto se cobra por este complemento

La cuantía está fijada y es clara. En 2026, el importe es de 36 euros al mes por cada hijo, con un máximo de cuatro. Esto significa que la ayuda puede alcanzar hasta 144 euros mensuales en los casos más altos.

Un jubilado en una cafetería.  Jeff Sheldon / Unsplash
Un jubilado en una cafetería. Jeff Sheldon / Unsplash

El cálculo es sencillo. Un hijo supone 36 euros al mes, dos hijos elevan la cifra a 72 euros, tres a 108 euros y cuatro al máximo permitido. No hay diferencias en función de la pensión base ni del nivel de ingresos del beneficiario. Este detalle es clave. No es una ayuda limitada a pensiones bajas, sino un complemento que se añade directamente a la pensión reconocida, incrementando el ingreso mensual de forma automática una vez concedido.

Quién puede pedirlo y por qué muchos no lo cobran

Pueden solicitar este complemento los pensionistas de jubilación, incapacidad permanente o viudedad que hayan tenido uno o más hijos. Además, deben acreditar que la crianza ha tenido un impacto en su carrera laboral. Otro requisito importante es que solo uno de los progenitores puede recibirlo. Si uno ya lo está cobrando, el otro no puede acceder al mismo complemento por los mismos hijos.

El principal problema es que no siempre se concede de oficio. Muchos jubilados cumplen los requisitos, pero nunca lo solicitan. Desconocimiento, errores en el momento de jubilarse o la creencia de que es una ayuda limitada a ciertos perfiles hacen que miles de personas pierdan este ingreso. Así pues, este complemento puede suponer un aumento fijo de la pensión desde 36 hasta 144 euros al mes. Pero para cobrarlo hay que pedirlo, y ahí es donde muchos jubilados siguen perdiendo dinero sin saberlo.