Hay mercados inmobiliarios que han cruzado hace tiempo la línea de lo razonable. Y uno de los ejemplos más claros está en Asia. En concreto, en la ciudad de Shanghái, donde el precio de la vivienda se ha convertido en un problema estructural que afecta a toda una generación. Y lo hace de una forma mucho más fuerte de lo que lo puede hacer en Barcelona.
La realidad es que comprar un piso en esta ciudad está fuera del alcance de la mayoría. Un joven chino lo explica con una cifra que lo resume todo, ya que se pagan más de 800.000 euros por un apartamento de apenas 80 metros cuadrados. No es un caso aislado, es el estándar en muchas zonas urbanas.
Un mercado tensionado por la demanda y la inversión
De este modo, Shanghái se ha consolidado como uno de los centros económicos más importantes del mundo. Esto ha disparado la demanda de vivienda, tanto por parte de residentes como de inversores, lo que ha empujado los precios a niveles difíciles de asumir.
@suenaachino La burbuja inmobiliaria en China, ¿precios de viviendas en Shanghai? Podcast completo ya disponible. ANXIANG YIN, cofundador de Nutrabetter y profesor en ESADE, trabajó muchos años en una marca multinacional española en China y nos comparte desde una perspectiva única sus vivencias en China en épocas pre y pospandemia, la situación actual del gigante asiático, y sus motivos de volver a España. Según él, “China ya no es lo que era”. #suenaachino #china #emprendimiento #emprendedores
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Y es que la vivienda no solo se compra para vivir. También se utiliza como inversión, lo que reduce la oferta disponible y aumenta la presión sobre los precios. El resultado es un mercado cada vez más inaccesible para quienes intentan comprar su primera vivienda.
El impacto directo en los jóvenes
La realidad es que esta situación afecta especialmente a los más jóvenes. Con salarios que no crecen al mismo ritmo que los precios, acceder a una vivienda en propiedad se convierte en un objetivo casi imposible sin ayuda familiar. Y es que muchos se ven obligados a retrasar decisiones importantes, como independizarse o formar una familia. El coste de entrada es tan elevado que condiciona por completo su planificación de vida.
Lejos de estabilizarse, el mercado sigue mostrando tensiones. A pesar de algunas medidas para contener los precios, la demanda sigue siendo muy alta y la oferta limitada en las zonas más atractivas. Así pues, lo que ocurre en Shanghái no es solo una cuestión de cifras, sino de modelo. Una ciudad global, con oportunidades económicas enormes, pero donde el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales retos para quienes quieren construir su futuro allí.