“Trituro mis sandías porque para venderlas a 5 céntimos, las uso de abono”. La frase de José Alfonso, agricultor, resume la desesperación de muchos productores que ven cómo sus costes superan ampliamente el precio que reciben por su cosecha. No es una decisión simbólica, es puramente económica.
El agricultor explica que, a esos precios, recoger, transportar y comercializar la sandía supone perder dinero. Entre mano de obra, combustible, agua, fertilizantes y distribución, el coste por kilo está muy por encima de esos cinco céntimos que le ofrecen. Vender sería asumir pérdidas directas y lo que más le conviene es usar eso de abono.
Producir para perder más dinero vendiendo
La situación no es nueva en el campo español. En campañas con exceso de oferta exterior o presión de las grandes cadenas, los precios en origen se desploman. El consumidor puede pagar varios euros por una pieza en el supermercado, pero el agricultor apenas cubre gastos, cuando no es que trabaja directamente a pérdidas. Ante ese escenario, José Alfonso ha optado por triturar la producción y utilizarla como abono natural para la siguiente siembra. Desde el punto de vista agronómico, reincorporar la materia orgánica al suelo mejora la estructura y aporta nutrientes. Desde el punto de vista económico, es menos ruinoso que vender por debajo de coste. Es una especie de reinversión.
@europagricultproduct José Alfonso Soria ha estado triturando sus sandías para abono durante los últimos días porque se las estaban pagando a menos de 5 céntimos.😔 Gracias a la plataforma Europagricultproduct ha podido sacar ya 5000 kg. Queda una semana para poder sacar su cosecha, estamos demostrando que unidos podemos hacer cosas grandes. Que el boca a boca haga su función, familia, amigos, compañeros. Revolucionemos nuestra agricultura.🫂 #agricultura #agriculturaeuropea #agricuturaespañola
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La decisión, sin embargo, refleja un desequilibrio estructural en la cadena alimentaria. El productor asume el riesgo climático, la inversión inicial y los costes fijos, pero tiene escaso poder para fijar precios.
El debate sobre los precios en origen
La Ley de la Cadena Alimentaria prohíbe, en teoría, la venta por debajo de costes. No obstante, demostrar cuál es el coste real de producción en cada explotación resulta complejo si no imposible. Mientras tanto, muchos agricultores denuncian que los precios que se les ofrecen no cubren ni lo invertido.
El caso de las sandías trituradas pone sobre la mesa una pregunta incómoda y plantea ¿cómo es posible que sea más rentable destruir alimento que venderlo? La respuesta, especialmente irónica, apunta a la falta de equilibrio entre producción y distribución. José Alfonso no habla de ideología ni de una protesta. Habla de números. Si vender a cinco céntimos implica perder dinero, la trituradora se convierte en una herramienta de supervivencia. Una imagen dura que refleja la fragilidad económica del campo.