Jorge Rey ha lanzado un aviso claro para julio: “Podemos esperar los peores días de calor”. La frase encaja con la evolución de la nueva ola de calor que empieza a marcar el calendario en España. Después de varios días de temperaturas muy altas, el episodio más duro apunta a concentrarse en la segunda parte del mes, especialmente entre el 11 y el 20 de julio.
El mensaje no es solo que hará calor, sino que el calor puede ser más persistente, más incómodo y más peligroso. Las previsiones sitúan máximas muy elevadas en el centro, el sur y varias zonas del nordeste, con valores que pueden moverse entre los 38 y los 42 grados, e incluso acercarse a los 44 en puntos concretos. Julio entra así en su tramo más exigente.
Los días más difíciles
Rey lleva días insistiendo en que el verano todavía no ha mostrado su cara más dura. Su lectura, apoyada en las cabañuelas y en la evolución atmosférica, apunta a un repunte térmico muy marcado. El aire cálido se impondrá y dejará jornadas complicadas, sobre todo en las horas centrales del día, cuando salir a la calle puede convertirse en un riesgo para personas vulnerables.
La AEMET también ha advertido de temperaturas extremas en varias comunidades, con especial atención al suroeste peninsular, el valle del Ebro, depresiones del nordeste y zonas interiores. No es un calor cualquiera. Es un episodio capaz de elevar las mínimas nocturnas, dificultar el descanso y aumentar la sensación de agotamiento incluso antes de empezar el día.
No será solo una tarde de calor
La clave está en la duración. Una tarde de 40 grados es dura, pero varios días seguidos cambian por completo el impacto. Las casas acumulan temperatura, el cuerpo descansa peor, los mayores se deshidratan con más facilidad y cualquier actividad al aire libre exige mucha más prudencia. También aumenta el riesgo en trabajos exteriores y desplazamientos largos.
Por eso el aviso de Jorge Rey funciona como una señal preventiva. Conviene adelantar recados, evitar ejercicio en las horas centrales, ventilar de madrugada, cerrar persianas durante el día y beber agua antes de tener sed. Julio todavía puede dejar sus jornadas más difíciles, y la ola de calor que viene obliga a tomárselo en serio. No se trata de alarmar, sino de entender que el peor calor del verano puede empezar justo ahora, con efectos durante varias noches seguidas.
