Jorge Javier Vázquez creció en Badalona, pero su vida profesional terminó llevándolo a Madrid, donde encontró un refugio completamente distinto al entorno de su infancia. El presentador reside en La Florida, una exclusiva urbanización del distrito de Moncloa-Aravaca conocida por sus grandes parcelas, privacidad y viviendas de lujo, un entorno residencial reservado para patrimonios muy elevados.
El cambio resulta especialmente llamativo porque Jorge Javier pasó sus primeros 25 años en el barrio de Sant Roc, en Badalona, un entorno mucho más humilde que sigue apareciendo con frecuencia cuando recuerda sus orígenes. En Madrid, en cambio, ha podido construir una vida mucho más protegida de la exposición pública que acompaña a décadas trabajando en televisión.
Una casa de 1,5 millones rodeada de naturaleza
Su actual vivienda la adquirió en 2022 por alrededor de 1,5 millones de euros. Se levanta sobre una parcela de aproximadamente 2.000 metros cuadrados y la casa supera los 700 metros construidos, unas dimensiones que permiten mantener una privacidad difícil de conseguir en las zonas más céntricas de Madrid.

La propiedad dispone de cinco baños, gimnasio privado y una gran zona exterior donde destaca la piscina acompañada de un espacio chill out. La Florida está además junto al Monte de El Pardo y conectada rápidamente con Madrid a través de la A-6, una combinación que permite vivir rodeado de vegetación sin alejarse demasiado de los estudios de televisión.
La privacidad se ha convertido en su verdadero lujo
Más allá de los metros cuadrados, el gran atractivo de la zona está precisamente en la tranquilidad. La Florida se caracteriza por sus chalets independientes, avenidas amplias y un nivel de seguridad que la ha convertido en una de las urbanizaciones más exclusivas del noroeste madrileño. En algunas propiedades de este entorno los alquileres pueden superar incluso los 20.000 euros mensuales.
La distancia con la Badalona en la que creció es enorme, aunque Jorge Javier nunca ha roto completamente ese vínculo. Ahora su día a día transcurre entre platós y una casa pensada para desconectar cuando termina el trabajo. De un barrio popular catalán a una de las zonas residenciales más exclusivas de Madrid: su vivienda refleja también hasta qué punto ha cambiado su vida desde aquellos primeros años.