El chef Jordi Cruz ha sorprendido con una reflexión muy clara sobre el dinero, la educación de los hijos y el papel de las herencias. El conocido cocinero, uno de los rostros más populares de la gastronomía televisiva en España, ha explicado que no tiene intención de dejar una gran fortuna a su hijo cuando llegue el momento de preparaar el testamento. Más bien planea hacer todo lo contrario.
Cruz defiende una idea que, según explica, tiene mucho que ver con la educación que recibió de sus propios padres. Para él, lo importante no es acumular dinero para transmitirlo a la siguiente generación, sino estar presente durante la infancia y enseñar valores como el esfuerzo, la responsabilidad y la independencia. Esa es la verdadera función de un buen padre, según Jordi Cruz,
La educación va antes que la herencia
El chef lo resume con una frase contundente: “No dejaré dinero a mi hijo, me lo voy a gastar yo”. Con esta afirmación no pretende negar apoyo a su familia, sino todo lo contrario. Su prioridad es acompañar a su hijo en su crecimiento y transmitirle herramientas para desenvolverse por sí mismo en la vida.

Según explica, quiere estar presente en cada etapa importante. Verlo crecer, ayudarle a entender qué decisiones pueden perjudicarle y cuáles pueden hacerle aprender. Para Cruz, la verdadera herencia no es económica, sino educativa. El cocinero insiste en que prefiere ofrecer tiempo, valores y orientación antes que una gran cantidad de dinero acumulado en una cuenta bancaria.
El riesgo de heredar dinero sin esfuerzo
Jordi Cruz también advierte del riesgo que, en su opinión, puede suponer dejar grandes sumas de dinero a los hijos. Cree que una herencia demasiado elevada puede provocar que los jóvenes no desarrollen una relación sana con el trabajo o con el esfuerzo personal. Por eso afirma con claridad que no quiere pasar su vida trabajando únicamente para acumular dinero que luego otros puedan gastar sin haberlo ganado. “Lo que no voy a hacer es currar para meter pasta en el saco y que luego se lo gaste mi hijo”, ha explicado.
El chef cree que cada generación debe construir su propio camino. En su caso, recuerda que él mismo quiso buscarse la vida por su cuenta y no depender del dinero familiar. Así pues, su deseo es que su hijo siga ese mismo camino para que tenga oportunidades, educación y apoyo, pero que también descubra por sí mismo el valor de ganarse las cosas con trabajo y esfuerzo.