La casa de Jordi Alba en Pedralbes reúne siete dormitorios en suite, dos piscinas y una pista de pádel dentro de una propiedad de dimensiones poco habituales en Barcelona. Según la descripción publicada por Idealista, la vivienda cuenta con unos 1.400 metros cuadrados construidos sobre una parcela de aproximadamente 2.600. Su arquitectura, marcada por las líneas horizontales y una silueta que recuerda a un yate, le ha valido el nombre de casa-barco.
En este sentido, el tamaño permite combinar espacios para la vida cotidiana con instalaciones deportivas y de ocio. Las siete suites ofrecen dormitorios con baño propio, mientras que el conjunto suma ocho baños. La distribución incluye una cocina abierta y estancias amplias conectadas con el exterior. Así, el jardín y las zonas interiores forman parte de una misma propuesta residencial, con espacio para recibir invitados sin concentrar toda la actividad en una única estancia.
Dos piscinas y espacios para entrenar sin salir de casa
Uno de los elementos más destacados es la presencia de una piscina exterior y otra interior. A ellas se suman un jacuzzi y un gimnasio privado, que amplían las posibilidades de ejercicio y descanso dentro de la propiedad. La combinación permite disponer de ambientes distintos para nadar, entrenar o relajarse, con independencia del uso que se haga del jardín y de las condiciones meteorológicas de cada jornada.

De esta manera, el deporte ocupa una parte importante del equipamiento. Además del gimnasio, la casa incorpora una pista de pádel y zonas de juego y fútbol. Son instalaciones que convierten el exterior en algo más que un espacio ajardinado: permiten organizar actividades y compartir tiempo con familiares o amigos dentro del recinto. El conjunto ofrece diferentes opciones sin necesidad de desplazarse a un club deportivo.
Una vivienda singular que salió al mercado por millones
La oferta de ocio también incluye una sala de cine y una zona de barbacoa. La vivienda dispone asimismo de ascensor y aparcamiento subterráneo, elementos que completan una distribución pensada para reunir muchas funciones bajo un mismo techo. La escala del inmueble explica que su descripción comercial se acerque a la de un complejo privado, con espacios diferenciados para descansar, hacer deporte y recibir visitas.
Así pues, la propiedad destaca tanto por sus metros como por la variedad de instalaciones. En octubre de 2025, idealista publicó que se ofrecía por veinte millones de euros, después de haberse anunciado por veinticinco millones. Esa cifra corresponde al precio solicitado entonces, no a una venta cerrada. Las piscinas, las suites y la arquitectura inspirada en un barco forman parte de los principales atractivos de esta residencia de Pedralbes.