Ahorrar en la factura de la luz no siempre requiere inversiones costosas ni cambiar toda la instalación de la vivienda. A veces, la clave está en decisiones sencillas que pueden marcar una gran diferencia. Javier Sanz, auditor energético, explica uno de los métodos más eficaces y directos para reducir el consumo. Se trata de regular la calefacción.

“Por cada grado que bajes la calefacción, gastas entre un 7% y un 10% menos de electricidad”, afirma Sanz. Se trata de un dato respaldado por estudios energéticos y que se puede aplicar de inmediato en cualquier hogar que utilice calefacción eléctrica. “Si quieres ahorrar, no hace falta sacrificar el confort, solo hay que ajustar la temperatura unos pocos grados”.

Un grado menos supone un ahorro significativo

El efecto de reducir la temperatura es más importante de lo que muchos creen. Por ejemplo, bajar la calefacción de 24 ºC a 23 ºC puede reducir el consumo eléctrico hasta un 10%, lo que se traduce directamente en menos gasto en la factura mensual. Si la reducción es de 2 ºC, el ahorro se multiplica y puede ser considerable a lo largo del invierno.

EuropaPress 5373184 imagen recurso aire acondicionado
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Sanz aclara que no se trata de pasar frío ni de vivir incómodo. La idea es ajustar la calefacción a un nivel razonable que siga generando sensación de confort sin que haya un exceso de consumo que haga subir la factura a final de mes. “Cada hogar es diferente, pero la mayoría de las casas pueden mantener entre 20 ºC y 22 ºC sin perder bienestar”.

Consejos adicionales para maximizar el ahorro

Además de bajar la temperatura, el auditor recomienda otras prácticas complementarias como tener unas buenas ventanas aislantes, aprovechar cortinas para retener calor, revisar la eficiencia de los radiadores y programar la calefacción solo en las horas que se necesita realmente. Pequeñas acciones que, sumadas, pueden generar un ahorro muy interesante. El especialista también recuerda la importancia de la conciencia energética. “No se trata solo de ahorrar dinero, también de reducir el consumo de energía y la huella ambiental”. Ajustar la calefacción es una medida muy sencilla pero igual de efectiva.

Así pues, si quieres reducir la factura de la electricidad sin grandes cambios ni gastos adicionales, bajar la calefacción uno o dos grados es una de las estrategias más efectivas. Con pocos gestos diarios y una regulación adecuada, se puede lograr un ahorro real, significativo y además contribuir al uso responsable de la energía en el hogar.