La nómina mensual sigue siendo, para muchos trabajadores, un documento demasiado difícil de interpretar. Conceptos como base de cotización, complementos salariales o antigüedad aparecen reflejados con códigos y términos técnicos que no siempre se comprenden y dan lugar a que uno no sepa qué pone en la nómina que le llega. Ignacio, abogado laboralista, advierte de que esa falta de revisión detallada puede tener consecuencias directas y muy negativas para el empleado.
Uno de los puntos más conflictivos es el cómputo de la antigüedad. Según explica, existen empresas que no reflejan correctamente la fecha real de inicio de la relación laboral. Cuando un trabajador encadena contratos temporales o ha comenzado su actividad a través de una Empresa de Trabajo Temporal, la antigüedad debe computarse desde el primer contrato o desde el momento en que comenzó a prestar servicios, aunque posteriormente haya pasado a indefinido. Si no se respeta ese criterio, el trabajador puede estar dejando de percibir complementos económicos vinculados al tiempo de servicio a una misma empresa.
Antigüedad y categoría profesional
La antigüedad no es un mero dato administrativo. En muchos convenios colectivos, determina incrementos salariales periódicos. Si la empresa fija una fecha posterior a la real, el complemento se reduce o desaparece, generando un ahorro indebido para la compañía y una pérdida de poder adquisitivo para el trabajador.
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Otro foco habitual de conflicto es la categoría profesional. En ocasiones, el contrato refleja una categoría inferior a las funciones que realmente se desempeñan. Cuando un trabajador realiza tareas propias de un puesto superior, tiene derecho a la retribución correspondiente a esas funciones. Sin embargo, si no revisa la nómina y el encuadramiento profesional, puede estar cobrando menos de lo que legalmente le corresponde.
La importancia de revisar cada concepto
Ignacio subraya que no interpretar correctamente estos elementos equivale a aceptar descuentos o errores sin ser consciente de ello. Las diferencias pueden parecer pequeñas mes a mes, pero acumuladas a lo largo del tiempo suponen cantidades significativas de dinero que se deja encima de la mesa.
Por ello, recomienda comprobar la fecha de antigüedad, la categoría profesional y los complementos aplicados según convenio. Entender la nómina no es solo una cuestión administrativa, sino una forma de proteger los propios derechos laborales. En un contexto donde los errores no siempre se corrigen de oficio, la revisión periódica del recibo salarial se convierte en una herramienta básica de defensa económica para cualquier trabajador.