Hansi Flick suele proyectar una imagen seria, exigente y muy controlada, pero detrás de su carrera como entrenador existe una infancia marcada por circunstancias familiares muy difíciles. El técnico del Barça ha explicado que su madre lo tuvo cuando apenas tenía 16 años y que su padre también era muy joven. Aun así, ambos asumieron desde muy pronto una responsabilidad enorme para sacar adelante a la familia.
La situación se hizo todavía más exigente poco después de su nacimiento, cuando llegó también su hermano pequeño. Su padre tuvo que cargar con una familia numerosa siendo prácticamente un joven todavía, y Flick recuerda especialmente el esfuerzo que hizo para que a sus hijos no les faltara lo esencial.
Su padre hizo todo lo posible para que pudiera perseguir su sueño
Hansi Flick lo ha resumido con una frase muy clara: “Trabajó duro para darnos una vida digna e hizo todo lo posible para ayudarme a lograr lo que él no pudo: convertirme en un verdadero futbolista”. Esa idea explica buena parte de la relación que el entrenador mantiene con sus orígenes y con la importancia que siempre ha concedido al sacrificio.
Su padre no pudo cumplir ese sueño, pero sí consiguió que su hijo tuviera la oportunidad de intentarlo. El apoyo familiar fue constante, incluso cuando el camino todavía estaba lejos de parecer seguro. Flick creció entendiendo que perseguir una vocación podía exigir renuncias no solo personales, sino también de quienes estaban alrededor.
Una infancia complicada que terminó marcando su carácter
La historia recuerda a la de otros grandes nombres del fútbol que también necesitaron un esfuerzo familiar extraordinario para abrirse camino. Leo Messi, por ejemplo, ha contado que su familia tuvo que afrontar grandes dificultades económicas para costear el tratamiento relacionado con su déficit de hormona del crecimiento cuando era niño. En el caso de Flick, el sacrificio estuvo ligado a unos padres extremadamente jóvenes que tuvieron que madurar antes de tiempo. Su madre afrontó la maternidad con solo 16 años y su padre se vio obligado a asumir responsabilidades familiares mientras todavía intentaba construir su propia vida.
Con el tiempo, Flick terminó llegando al fútbol profesional y después construyó una carrera de enorme nivel como entrenador. Pero nunca ha olvidado que todo empezó mucho antes de los grandes estadios. Su historia ayuda a entender parte de su personalidad. Exigencia, disciplina y responsabilidad no son únicamente conceptos deportivos para él. También forman parte de una infancia en la que vio cómo sus padres, siendo casi adolescentes, hicieron todo lo posible para darle una oportunidad que ellos mismos no habían tenido.
