Hansi Flick nunca elige Louis Vuitton ni Gucci: sus prendas favoritas son mucho más simples, pero de lujo

Hansi Flick no necesita recurrir a Louis Vuitton, Gucci o grandes logotipos para construir una imagen reconocible. Su forma de vestir encaja bastante con la personalidad que proyecta: prendas sencillas, colores discretos y marcas que apuestan más por los materiales, el corte y la funcionalidad que por llamar la atención. Incluso cuando abandona el chándal corporativo del Barça, su armario sigue lejos de la ostentación.

En las ruedas de prensa es habitual verlo con ropa oficial del club, normalmente conjuntos deportivos y prendas funcionales. En el banquillo, en cambio, aparece con un estilo más casual, pero siempre muy controlado. Ahí entran algunas de sus firmas favoritas, entre ellas la española Ramsos y la italiana Stone Island.

Lujo discreto en lugar de grandes logotipos

Ramsos encaja especialmente bien con Flick porque trabaja con básicos de aspecto limpio y cortes sencillos. No son prendas que busquen destacar a primera vista, pero sí transmitir calidad. Esa filosofía se adapta a un entrenador que rara vez apuesta por colores estridentes o combinaciones demasiado llamativas.

Hansi Flick Barça
Hansi Flick Barça

Stone Island representa una versión algo más técnica de esa misma idea. Sus chaquetas son fácilmente reconocibles entre quienes siguen la moda masculina, pero mantienen un componente funcional muy marcado. Flick puede llevar una pieza de precio elevado sin que el conjunto parezca construido alrededor de la marca.

También mantiene esa sencillez en las zapatillas

Con el calzado sucede algo parecido. Entre sus opciones habituales aparecen On y Autry, dos firmas muy distintas de las grandes casas tradicionales de lujo. On está asociada a una estética deportiva y técnica, mientras que Autry recupera diseños clásicos de zapatillas con un aspecto mucho más discreto. El resultado es un armario que puede ser caro sin parecerlo. Flick no necesita recurrir a prendas llenas de monogramas para vestir productos de gama alta. Prefiere piezas que parecen básicas, pero donde la diferencia está en los materiales, la construcción y el diseño.

Ese estilo también explica por qué su imagen funciona de manera tan coherente dentro y fuera del campo. En los actos oficiales puede aparecer completamente corporativo y, horas después, cambiar a una chaqueta técnica, una camiseta básica y unas zapatillas sin transformar radicalmente su estética. Flick ha terminado construyendo así un estilo muy reconocible: lujo discreto, funcional y sin excesos. No busca vestir como una celebridad, sino mantener una imagen sencilla incluso cuando las prendas que elige pertenecen a marcas que están muy lejos de ser económicas.