Hacienda ha recordado a los contribuyentes que el 30 de junio es la fecha límite para presentar la Declaración de la Renta, y advierte de que no cumplir con este trámite puede acarrear sanciones económicas. La Agencia Tributaria insiste en que esta obligación afecta a todos los ciudadanos que estén obligados a declarar, independientemente de que el resultado final salga a pagar o a devolver. Aquí no hay excepción alguna.
Cada año miles de personas cometen el mismo error al pensar que si la declaración sale a devolver no pasa nada por no presentarla. Sin embargo, la normativa fiscal establece que la obligación es presentar la declaración dentro del plazo cuando se cumplen los requisitos legales para hacerlo.
Multas y recargos por presentar fuera de plazo
Si un contribuyente obligado a declarar no presenta la Renta antes del 30 de junio, puede enfrentarse a distintas sanciones según el momento en que regularice la situación. En los casos en los que la declaración sale a devolver, la multa suele partir de 100 euros, aunque puede reducirse si se paga pronto. En caso de que la declaración resulte a pagar y se presente fuera de plazo sin que Hacienda lo haya requerido previamente, se aplican recargos progresivos. Estos pueden ser del 5%, 10%, 15% o 20% sobre la cantidad que se debía ingresar, dependiendo del tiempo que haya pasado desde el final del plazo.
La situación se complica si es la propia Agencia Tributaria la que detecta la falta de presentación y envía un requerimiento. En ese caso, la sanción puede ser mucho mayor y llegar incluso a hasta el 150% de la deuda pendiente, además de los intereses correspondientes por el atraso.
Una obligación aunque el resultado sea negativo
La obligación de presentar la declaración está recogida en el artículo 96 de la Ley del IRPF. Esta norma establece que quienes superen determinados límites de ingresos deben presentar la Renta cada año, sin importar si el resultado final es favorable para el contribuyente. Por eso Hacienda insiste en revisar el borrador y confirmar la declaración dentro del plazo establecido. El trámite puede hacerse por internet, por teléfono o en las oficinas de la Agencia Tributaria, pero siempre antes del 30 de junio.
Así pues, no cumplir con este requisito puede salirte muy caro. Incluso cuando el resultado sea a devolver, no presentar la declaración dentro del plazo legal puede traducirse en sanciones económicas que podrían haberse evitado simplemente realizando el trámite a tiempo.
