Hacienda avisa que los que cobran entre 22.000 y 35.000 euros al año podrían pagar más en la Renta

Muchos trabajadores con sueldos medios pueden llevarse una sorpresa en la Declaración de la Renta. Hacienda no ha creado un impuesto nuevo ni ha decidido castigar a quienes cobran entre 22.000 y 35.000 euros al año, pero los cambios aplicados en las retenciones desde 2023 han provocado un efecto muy concreto: durante el año se retiene menos en algunas nóminas y, cuando llega la declaración, toca ajustar la diferencia.

Y es que muchos contribuyentes se han acostumbrado durante años a que la Renta les salga a devolver o, como mínimo, a no tener que pagar demasiado. Sin embargo, si el tipo de retención aplicado en la nómina ha sido más bajo de lo que correspondía, el resultado puede cambiar. El trabajador ha cobrado algo más cada mes, pero no porque pague menos impuestos en total, sino porque ha adelantado menos dinero a Hacienda.

El problema está en las retenciones de la nómina

La realidad es que el IRPF funciona como un ajuste anual. Durante el año, la empresa va reteniendo una parte del salario y la ingresa en Hacienda. Después, en la declaración, se calcula cuánto correspondía pagar realmente según los ingresos, la situación personal y las deducciones aplicables. De este modo, si las retenciones han sido suficientes, la declaración puede salir a devolver o quedar casi compensada. Pero si han sido demasiado bajas, el contribuyente tendrá que pagar la diferencia.

Renta
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Este efecto puede notarse especialmente en sueldos medios, entre 22.000 y 35.000 euros anuales, porque es una franja donde los cambios en las retenciones pueden alterar bastante el resultado final. Además, la situación se complica si hay bonus, subidas de sueldo, contratos temporales, cambios de empresa o dos pagadores en el mismo año. En esos casos, el cálculo puede desajustarse todavía más.

No es pagar más, es haber pagado menos antes

El punto clave es que no se trata necesariamente de una subida real de impuestos. En muchos casos, el trabajador no paga más IRPF del que le corresponde, sino que durante el año ha pagado menos de lo que debía mediante retenciones.

Por eso los asesores recomiendan revisar la nómina antes de que llegue la campaña de la Renta. Si el porcentaje de IRPF parece demasiado bajo, se puede pedir a la empresa que lo aumente voluntariamente para evitar un susto posterior. También conviene utilizar los simuladores de Hacienda, especialmente si se han tenido varios pagadores o ingresos variables.

Así pues, quienes cobran entre 22.000 y 35.000 euros al año deberían mirar con atención sus retenciones. Porque cobrar un poco más cada mes puede parecer una buena noticia, pero si ese dinero no se ha adelantado a Hacienda, la Renta puede acabar saliendo bastante más cara de lo esperado.