Gerard Piqué nunca ha entendido los negocios como una simple manera de colocar el dinero que ganó durante su etapa como futbolista. Desde que comenzó a construir su faceta empresarial, el exjugador del Barça ha apostado por proyectos en sectores muy diferentes, desde el deporte hasta la tecnología o el entretenimiento. Su filosofía la resumió de una forma especialmente directa: “Mucha gente emprende para ganarse la vida, yo lo hago para pasármelo bien”.
La frase la pronunció durante un encuentro sobre inversión celebrado en Málaga, donde reconoció que haber ganado mucho dinero durante su carrera le permite afrontar los proyectos de una manera diferente. “Intento ganar dinero con ello, pero esa no es la finalidad”, añadió. Para Piqué, el objetivo está más relacionado con crear productos nuevos, asumir riesgos y disfrutar del proceso que con obtener únicamente una rentabilidad económica.
Kosmos cambió su manera de entender los negocios
Una de sus principales herramientas empresariales ha sido Kosmos, una compañía con la que ha impulsado distintos proyectos vinculados al deporte y al entretenimiento. El propio Piqué ya había explicado anteriormente que no había creado la empresa únicamente para ganar dinero. “Yo he montado Kosmos para pasármelo bien. Lo que importa es el viaje”, afirmó en una entrevista con Forbes España.
Ese planteamiento explica también la aparición de proyectos como la Kings League, que nació con la intención de transformar el fútbol tradicional mediante nuevas reglas, retransmisiones gratuitas y una integración mucho mayor con creadores de contenido. Para Piqué, poder experimentar sin depender exclusivamente del resultado financiero le permite asumir riesgos que otros empresarios quizá evitarían.
Del fútbol a hoteles, tecnología y nuevas inversiones
Su actividad empresarial tampoco se ha limitado al deporte. A lo largo de los últimos años ha participado en inversiones relacionadas con hoteles, tecnología y nuevas compañías. Recientemente, además, se ha incorporado junto a Ibai Llanos como socio y cofundador de Plesh, una start-up barcelonesa especializada en snacks de chocolate sin azúcares añadidos que cerró una ronda de financiación de 3,75 millones de euros.
La forma de entender sus inversiones ayuda a explicar por qué Piqué continúa buscando proyectos incluso después de haber asegurado económicamente su futuro. No necesita emprender para mantener su nivel de vida y precisamente esa libertad condiciona todas sus decisiones. Quiere ganar dinero, pero no a cualquier precio ni con cualquier proyecto. Para él, el principal incentivo sigue siendo el mismo que verbalizó en Málaga: crear algo diferente y, sobre todo, pasárselo bien haciéndolo.
