Fermín López, sobre su adolescencia: “Pasé muchos momentos duros en la habitación de la Masia”

Fermín López no tuvo una adolescencia normal. Porque abandonó su hogar, a su familia y a sus amigos, para trasladarse a cientos de kilómetros, con el objetivo de cumplir su sueño y llegar a ser futbolista profesional. Decidió, con 13 años, dejar todo atrás para ingresar en la Masia, donde estuvo residiendo durante mucho tiempo. Una decisión que no pudo ser más acertada, viendo que ahora es una de las grandes estrellas del Barça y de la selección española.

Pero a diferencia de otros compañeros como Pau Cubarsí, Lamine Yamal o Marc Bernal, él tardó mucho más en poder debutar con el primer equipo. Y, para lograrlo, previamente tuvo que superar una cesión por el modesto Linares, jugando en Primera RFEF. Y es que él fue de los últimos en desarrollar su musculatura y en crecer, siendo durante toda su etapa como juvenil, cadete e infantil el jugador más pequeño del equipo, una cosa que le complicó mucho poder tener un papel importante.

Pau Cubarsi entrenamiento Barca
Pau Cubarsí

E, incluso, esto provocó que fuera objeto de burlas por parte de otros compañeros, como él mismo se encargó de explicar en una entrevista al diario Marca. "Siempre había la broma de 'Fermín, el pequeño'. Al principio, te hace gracia y parece que la broma no te afecta porque no te lo tomas mal, pero ya cuando te lo dicen muchas veces sí que lo hace", explicó el andaluz, quien confesó que estas bromas constantes le hicieron perder la confianza en sí mismo.

"Esa situación te hace sentir inferior y te genera inseguridad. Ver que no llegas te hace sufrir. Te aíslas también de los compañeros. Pasé muchos momentos duros en la habitación de la Masia. La angustia va por dentro. Muchas veces dudé de mí mismo porque tenía un hándicap que era mi físico, y veía que no podía hacer lo mismo que mis compañeros o que no llegaba a hacer el fútbol que a mí me gustaba. Y, entonces, fue un momento de gran frustración", recordó. Por suerte, se refugió en sus amigos más cercanos, y siempre tuvo a la familia apoyándole. Y esto le dio fuerzas para no rendirse y seguir peleando por triunfar.

Fermín se solidarizó con las víctimas de bullying, y animó a todos los niños a seguir su ejemplo, recordando que nunca hay que rendirse, ni renunciar a cumplirlos, por mucho que te critiquen o te acosen. "A un niño que sufra acoso le aconsejaría que escuche y haga caso solo a la gente que le quiere de verdad. Y también le diría que sobre todo exteriorice todos los problemas o pensamientos negativos que tenga para que le puedan ayudar", sentenció.