Limpiar la cocina parece una tarea sencilla, se recoge un poco, se pasa el paño por la encimera y se sigue con el resto. Sin embargo, los expertos en limpieza doméstica llevan tiempo avisando de que ese orden, que parece el más lógico, es precisamente uno de los errores más habituales. Y el problema no es que la cocina quede sucia, sino que obliga a repetir trabajo y gastar productos de limpieza de más sin darte cuenta.
Cada vez más especialistas recomiendan cambiar completamente el orden de limpieza porque empezar por las encimeras hace que muchas personas vuelvan a ensuciar la superficie justo después de haberla dejado impecable. El resultado es más tiempo limpiando y peor sensación final.
El error está en limpiar primero la zona donde cae toda la suciedad
La recomendación que más repiten los expertos es sencilla, ya que hay que limpiar siempre de arriba hacia abajo. La razón tiene bastante sentido. Cuando limpias primero armarios altos, campana extractora, estanterías o paredes, pequeños restos de polvo, grasa o partículas terminan bajando y acumulándose en zonas inferiores.

Si la encimera ya estaba limpia, tendrás que volver a pasar el paño por ella. Por eso el orden que más recomiendan suele empezar por muebles altos, seguir por superficies verticales, continuar con electrodomésticos y dejar para el final las zonas de trabajo.
La encimera debería ser una de las últimas cosas que limpias
Uno de los cambios que más están adoptando quienes limpian de forma profesional consiste precisamente en retrasar la limpieza de la encimera. La secuencia habitual sería retirar objetos, limpiar zonas superiores, pasar a placa y fregadero y terminar con encimeras y suelo. Además, también recomiendan evitar otro error bastante común como utilizar el mismo paño para toda la cocina, especialmente si se ha pasado antes por zonas con grasa.
De este modo, la superficie donde se manipulan alimentos queda realmente limpia y no recibe residuos que llegan después desde otras zonas. Y es que muchas veces no hace falta comprar productos nuevos ni dedicar más tiempo. Basta con cambiar el orden. Porque según los expertos, uno de los hábitos más repetidos en millones de casas consiste precisamente en empezar por la encimera, cuando debería ser una de las últimas cosas que se limpian.