España afronta desde este jueves un nuevo ascenso de las temperaturas que puede desembocar en otra ola de calor durante el fin de semana. Los expertos recomiendan reducir los desplazamientos innecesarios y evitar los trabajos físicos en las horas centrales, especialmente en las zonas donde los termómetros volverán a acercarse o superar los 40 grados.
El episodio no afectará igual a todo el país, pero las previsiones apuntan a máximas muy elevadas en los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir. También se espera calor intenso en amplias áreas del interior, el Mediterráneo y Baleares. El riesgo aumenta porque las noches seguirán siendo cálidas y dificultarán que el organismo se recupere.
El mediodía concentra el mayor riesgo para la salud
Sanidad aconseja evitar la exposición directa al sol durante las horas centrales, mantenerse hidratado y buscar espacios frescos. Las personas mayores, los menores, quienes padecen enfermedades crónicas y quienes trabajan al aire libre presentan mayor vulnerabilidad. El peligro no depende únicamente de la temperatura, sino también del esfuerzo físico, la humedad y el tiempo de exposición.

En los trabajos exteriores, las empresas deben adaptar horarios, aumentar las pausas y facilitar agua y zonas de sombra. Cuando las medidas preventivas no resulten suficientes, la actividad debe reducirse o detenerse. Construcción, agricultura, reparto, hostelería exterior y limpieza viaria aparecen entre los sectores más expuestos al estrés térmico.
El calor más extremo llegará durante el fin de semana
Las previsiones señalan que el calor se intensificará entre el viernes y el domingo. En algunos puntos del suroeste podrían alcanzarse entre 42 y 44 grados, mientras que numerosas capitales superarán los 36 o 38. La Aemet todavía debe confirmar oficialmente la nueva ola, pero ya advierte de varios días consecutivos con temperaturas diurnas y nocturnas anormalmente altas.
La realidad es que no se pide permanecer encerrado durante todo el día, sino reorganizar las actividades para evitar el tramo más peligroso de la jornada. Salir temprano, realizar compras por la mañana, aplazar el ejercicio y trabajar en horarios menos calurosos reduce el riesgo. Mareo, dolor de cabeza, confusión, piel muy caliente o debilidad intensa pueden indicar un golpe de calor y requieren actuar rápidamente, trasladarse a un lugar fresco y solicitar asistencia sanitaria. También conviene vigilar a familiares vulnerables y no dejar jamás a niños, mayores o mascotas dentro de vehículos cerrados.