Kylian Mbappé se instaló en Madrid como una de las grandes estrellas del fútbol mundial y eligió para vivir uno de los lugares más exclusivos de la capital. Su casa está en La Finca, en Pozuelo de Alarcón, una urbanización conocida por su privacidad, sus fuertes medidas de seguridad y la cantidad de futbolistas y grandes fortunas que han pasado por allí. La propiedad le costó alrededor de 11 millones de euros.
La operación tuvo además un componente especialmente futbolístico: la mansión pertenecía anteriormente a Gareth Bale. El galés llegó a ponerla a la venta por unos 13 millones, pero finalmente Mbappé se hizo con ella por aproximadamente 11. Está situada en Los Lagos, una de las zonas más exclusivas de La Finca, un enclave que suele compararse con un pequeño "Beverly Hills" madrileño por el nivel de sus viviendas y la privacidad que ofrece.
Más de 1.000 metros cuadrados y todo pensado para un deportista
Las cifras ayudan a entender la dimensión de la casa. Diferentes informaciones sitúan la superficie construida entre los 1.100 y 1.200 metros cuadrados sobre una parcela de unos 3.000. Dispone de varios dormitorios, numerosos baños, amplios salones y grandes superficies acristaladas que aportan luz a un diseño contemporáneo y muy abierto.

La vivienda incorpora además prácticamente todo lo que puede necesitar un deportista de élite sin salir de casa: gimnasio, sauna, piscina exterior y piscina climatizada interior. También cuenta con espacios deportivos y de ocio como un pequeño green de golf, pista de baloncesto, zona para jugar al fútbol y sala de cine.
Privacidad como el verdadero lujo de La Finca
Más allá de las dimensiones, uno de los grandes atractivos de la urbanización es la discreción. Los accesos están controlados y la configuración de las viviendas permite mantener la vida privada lejos de curiosos, algo especialmente importante para una figura con la exposición internacional de Mbappé. El delantero encontró así una casa que combina lujo con las necesidades de su profesión. Puede entrenar, recuperarse y desconectar prácticamente sin abandonar la propiedad.
La antigua mansión de Bale ha pasado así de una estrella del Real Madrid a otra. Por unos 11 millones de euros, Mbappé encontró en La Finca mucho más que una vivienda: un refugio preparado para vivir con una privacidad difícil de conseguir en cualquier otra zona de Madrid.