Hacer horas extra es, para muchos trabajadores, la forma más directa de aumentar el sueldo y compensar la subida del coste de la vida. Sin embargo, lo que no siempre se tiene en cuenta es que ese esfuerzo adicional puede tener un efecto negativo en la fiscalidad. En determinados casos, quien realiza horas extra puede acabar pagando más a Hacienda que otro trabajador con el mismo salario base que no las hace.
La razón no está en ningún castigo ni error administrativo, sino en el propio funcionamiento del IRPF, un impuesto progresivo. Todo ingreso cuenta: salario base, complementos y horas extraordinarias. Cuando la suma anual aumenta, el trabajador puede situarse en un tramo impositivo superior, lo que implica un porcentaje mayor de impuestos. Esto convierte las horas extra en un doble filo, con más ingresos, pero también más carga fiscal.
Las horas extra elevan la base imponible del IRPF
Las horas extra se suman al salario bruto anual, aumentando directamente la base imponible. El IRPF se calcula por tramos, lo que significa que no todos los ingresos tributan igual. Si gracias a las horas extra se supera el límite de un tramo, parte del salario pasa a tributar a un tipo más alto.
Por ejemplo, un trabajador que sin horas extra se mantiene en un tramo del 24% puede pasar al 30% si esas horas adicionales elevan su renta anual. El resultado práctico es claro: paga más impuestos que un compañero con el mismo sueldo base que no ha hecho horas extra, aunque ambos tengan condiciones laborales similares. Esto se refleja tanto en la declaración anual como en la nómina mensual, donde se ajusta la retención para compensar el efecto.
Más horas extra, más retención en la nómina
El impacto no se nota solo en la declaración de la renta. Las empresas calculan la retención de IRPF teniendo en cuenta el salario anual previsto, incluyendo pagas extra y horas extraordinarias. Si un trabajador realiza muchas horas extra, la empresa puede aumentar la retención mensual, reduciendo el neto que percibe cada mes. Desde el punto de vista de Hacienda, las horas extra no tienen un tratamiento fiscal especial. Las horas extra ordinarias tributan exactamente igual que el salario normal. Incluso las horas extra por fuerza mayor, aunque coticen distinto a la Seguridad Social, tributan igual en el IRPF.
En definitiva, hacer horas extra puede hacer que un trabajador pague más a Hacienda que otro con el mismo salario base. No es un fallo del sistema, sino la consecuencia directa de un modelo fiscal progresivo que grava con mayor intensidad cualquier aumento de ingresos, incluso cuando proviene de más horas de trabajo.
