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Thibaut Courtois está preparando uno de esos refugios capaces de hacer olvidar que Madrid sigue estando a pocos kilómetros. El portero del Real Madrid construye una espectacular vivienda en Las Lomas, en Boadilla del Monte, con cerca de 6.000 metros cuadrados edificados dentro de una parcela de aproximadamente 15.000. El proyecto tiene una prioridad muy clara: conseguir el máximo espacio y privacidad posible sin alejarse de la capital.

La mansión estará distribuida en tres plantas y se integrará en una enorme finca donde la naturaleza tendrá un papel protagonista. Su elemento más llamativo será precisamente un bosque privado que rodeará parte de la propiedad y ayudará a aislarla de miradas exteriores. Courtois podrá así vivir prácticamente escondido entre árboles sin renunciar a seguir cerca de Madrid y de su rutina profesional.

Un bosque privado para aislarse completamente

La vegetación no será únicamente decorativa. El diseño aprovecha el propio entorno como una barrera natural para aumentar la intimidad de la familia. La finca incluye además amplias terrazas y grandes ventanales que buscan conectar las estancias interiores con los jardines, dando la sensación de vivir mucho más lejos de la ciudad de lo que realmente está.

Mishel Gerzig y Thibaut Courtois Redes

En el exterior tampoco faltarán zonas destinadas al ocio. Las informaciones publicadas hablan de varias piscinas, espacios deportivos e incluso áreas pensadas para que sus hijos puedan disfrutar de la finca sin necesidad de salir de casa. Todo ello dentro de una extensión que supera ampliamente las dimensiones de la vivienda anterior del guardameta.

Casi 6.000 metros cuadrados repartidos en tres plantas

La casa tendrá una estética contemporánea y minimalista, con enormes superficies acristaladas para aprovechar la luz natural. También incorpora soluciones como placas solares y climatización geotérmica, intentando combinar el tamaño monumental del proyecto con sistemas destinados a reducir el consumo energético.

Courtois ya conocía bien Las Lomas antes de iniciar este proyecto. En 2019 había adquirido allí otra vivienda, pero ahora ha multiplicado las dimensiones para construir un refugio mucho más ambicioso. La nueva finca le permitirá mantener su vida cerca de Madrid mientras consigue algo especialmente difícil para un futbolista de su nivel: desaparecer prácticamente por completo cuando cruza la puerta de casa.