Muchos jugadores profesionales deciden hacer inversiones muy curiosas con su primer sueldo. Algunos se dan un capricho, como un coche o un reloj de lujo. Otros optan por ahorrarlo, o por ayudar económicamente a su familia. Pero Pedri González tuvo una elección distinta, y que recordó durante una entrevista con la Cadena COPE, en la cual se sinceró y admitió que su primera compra cuando comenzó a percibir dinero en el fútbol fue una videoconsola.
Más concretamente, una Play Station 5, que era su obsesión, ya que le encantan los videojuegos, pero en ese momento no podía jugar, ya que no tenía ninguna consola. “Lo primero que compré fue la Play Station 5 cuando salió”, dijo el ‘8’, quien asegura que es uno de los futbolistas de la plantilla del Barça que pasa más tiempo delante de la televisión mientras juega, y que es su principal manera de pasar el tiempo durante las concentraciones con su club y con la selección española.
Posteriormente, y con su llegada al Spotify Camp Nou procedente de la UD Las Palmas, se pudo permitir sacar a sus padres de trabajar, y que cerraran el bar que había sido su hogar durante tantos años. Y también se compró una casa para él, donde estuvo viviendo durante muchos años con su hermano mayor, y una para sus padres, que son los encargados de gestionarle el dinero que percibe, como también reconoció durante esta entrevista.
“Creo que el dinero lo llevan mis padres y también es de ellos. De pequeño me enseñaron que a base de trabajo se consigue todo y esto es lo que haré en el Barça”, agregaba Pedri. A pesar de ser uno de los futbolistas mejor pagados en la plantilla dirigida por Hans-Dieter Flick, siempre se mantiene alejado de los focos y de los lujos, y asegura que lo que más le ayuda a estar al 100% es tener una vida normal, como la que tenía en su adolescencia y en su infancia. Nació para ser futbolista, y cumplir sus sueños, no para ser portada de ninguna revista.
Pedri, una historia de superación y de dedicación
La historia de Pedri es de superación y de dedicación, pues nunca se cansó de perseguir un sueño, que era el de jugar en el Barça, el equipo del cual es aficionado. Y parecía muy difícil conseguirlo cuando era pequeño, ya que nació en un pequeño pueblo de 12.000 habitantes, Tegueste, ubicado en la isla de Santa Cruz de Tenerife.