Hay jubilados que descubren el problema cuando ya han cobrado menos de lo habitual. No se trata de un error bancario ni de una revisión inesperada de la pensión. En muchos casos, todo empieza con una carta que llega cada año y que algunos dejan para más adelante pensando que es una comunicación rutinaria sin demasiada relevancia. Pero no lo es. Para determinados pensionistas, responder a tiempo puede marcar la diferencia entre mantener un complemento económico o perder parte de sus ingresos mensuales.
Esta notificación afecta a quienes cobran el complemento a mínimos. La Seguridad Social utiliza este procedimiento para comprobar que el pensionista sigue cumpliendo las condiciones que le dieron derecho a recibir ese importe adicional. Y aunque muchos creen que la administración ya dispone de todos los datos, hay información que debe confirmarse periódicamente.
La Seguridad Social revisa si se mantiene el derecho al complemento
La carta solicita información muy concreta. Entre otras cuestiones, pide confirmar los ingresos anuales, la situación familiar, el lugar de residencia y que se siguen respetando los límites económicos exigidos para conservar el complemento.

El objetivo es evitar que se sigan abonando cantidades que ya no corresponden por cambios económicos o personales. El problema aparece cuando el pensionista deja pasar el aviso o piensa que no necesita hacer ningún trámite porque el año anterior ya estaba todo correcto. Ahí es donde empiezan las complicaciones que pueden tener efectos muy serios.
Qué puede pasar si no se responde dentro del plazo
Si no se devuelve la declaración requerida o se hace fuera del tiempo establecido, la Seguridad Social puede suspender el complemento a mínimos. La consecuencia es que la pensión mensual baja y el jubilado deja de recibir ese importe adicional mientras no regularice la situación.
Además, uno de los detalles menos conocidos es que recuperar el dinero no siempre significa cobrar todo lo perdido. En determinados supuestos, el abono de atrasos puede tener límites temporales, por lo que responder tarde puede traducirse en dejar de ingresar cantidades que ya correspondían. La realidad es que muchos pensionistas pierden cada año entre 300 y 500 euros simplemente por no revisar una carta que parecía una comunicación más. Así pues, comprobar el buzón y atender estas notificaciones puede ser tan importante como revisar cada mes el ingreso de la pensión.