Carolina se marchó de España rumbo a Holanda sin imaginar que el mayor impacto no sería el idioma ni el clima, sino los números al llegar a final de cada mes. Al poco tiempo de empezar a trabajar, comenzó a comparar ingresos y gastos con los de sus amigos y familiares en España. Fue entonces cuando la diferencia le resultó difícil de asumir y de entender.
En su entorno actual, explica, lo habitual es moverse en salarios cercanos a los 3.000 euros mensuales. Una cifra que, puesta frente a los 1.400 euros que muchos cobran en España, le genera una pregunta constante cuando hace cuentas y trata de entender como lo hace la gente en España para llegar bien a final de mes.
Sueldos que duplican los de España con gastos parecidos
“No sé cómo viven en España, aquí ganamos 3.000 euros y pagamos lo mismo”. Con esta frase resume perfectamente el nivel de desconcierto que le supone esta situación. Según cuenta, el precio del supermercado, el transporte o determinados servicios básicos en Holanda no es tan distinto a lo que muchos imaginan desde fuera del país.
@carolinamaartina 🇳🇱🇪🇸 Es fácil independizarse? #españa #holanda #países bajos #salarios #economia
♬ sonido original - CAROLINA
La realidad es que, al comparar gastos mensuales, no encuentra una brecha proporcional al salto salarial. Ni mucho menos. Puede haber diferencias en el alquiler según la ciudad, pero en el día a día, cosas como la compra, suministros y ocio, las cifras no se disparan de forma radical respecto de lo que se vive en España.
La gran incógnita de los 1.400 euros
De este modo, lo que realmente le cuesta entender no es su propia mejora económica, sino como en España se puede sostener una vida con 1.400 euros al mes pagando importes que, por lo general, se acercan o se igualan a los que ella afronta en Holanda con el doble de sueldo mensual.
Y es que, cuando pone ambas realidades frente a frente, la ecuación no encaja de ninguna manera. Si los gastos son tan similares y los ingresos prácticamente se duplican en su nuevo país, la pregunta que se hace es inevitable, porque no sabe como se logra cuadrar las cuentas en España con sueldos que están muy por debajo de esos 3.000 euros habituales en su entorno actual.