Los asesores energéticos dan tres simples trucos para ahorrar un 40% con el aire acondicionado

Los asesores energéticos coinciden en que el aire acondicionado no tiene por qué convertirse en el mayor enemigo de la factura durante el verano. Utilizarlo sin control sí dispara el consumo, pero tres ajustes sencillos pueden reducir notablemente el gasto: elegir bien la temperatura, aprovechar el modo ECO y mantener los filtros limpios. Combinados, el ahorro puede acercarse al 40% en determinados equipos y hábitos.

El primer error es poner el termostato a 18 o 20 grados pensando que la casa se enfriará antes. El aparato no trabaja más rápido por seleccionar una temperatura extrema: simplemente permanece encendido durante más tiempo. Mantenerlo entre 24 y 26 grados suele ofrecer confort suficiente, y cada grado que se baja puede aumentar alrededor de un 10% el coste de funcionamiento.

El modo ECO puede ahorrar cerca de un 30%

La segunda medida consiste en activar correctamente el modo ECO. Esta función limita la potencia del compresor y regula automáticamente el ventilador para sostener una temperatura estable sin trabajar continuamente al máximo. Resulta especialmente útil durante varias horas seguidas o por la noche, cuando no es necesario enfriar la estancia con tanta intensidad.

aire acondicionado instalación
aire acondicionado instalación

No conviene apagar y encender constantemente el equipo ni alternar entre temperaturas muy bajas y periodos sin refrigeración. Los aparatos inverter son más eficientes cuando mantienen el ambiente de forma progresiva. Un ventilador puede ayudar a distribuir el aire frío y mejorar la sensación térmica, permitiendo elevar uno o dos grados el termostato sin perder comodidad.

Los filtros sucios elevan el consumo

El tercer truco es también el más olvidado. Los filtros acumulan polvo y reducen el paso del aire, obligando al aparato a trabajar más para enfriar la misma habitación. Conviene revisarlos periódicamente, aspirarlos o lavarlos con agua fría siguiendo las instrucciones del fabricante. También deben mantenerse libres las rejillas y la unidad exterior.

El ahorro aumenta si se bajan persianas durante las horas de sol, se evitan el horno y la secadora en los momentos más calurosos y se programa el apagado para no refrigerar habitaciones vacías. El 40% no está garantizado en todas las viviendas, porque depende del equipo, el aislamiento y el uso anterior. Sin embargo, pasar de temperaturas extremas a 24-26 grados, activar el modo ECO y limpiar los filtros puede reducir claramente el consumo sin renunciar al confort. La clave no es dejar de utilizar el aire acondicionado, sino impedir que trabaje innecesariamente al máximo.