El dinero sin mover en una cuenta bancaria ya no tiene ningún beneficio, como hace décadas te daban intereses, ahora ni un euro. Los intereses prácticamente han desaparecido y, en muchos casos, mantener los ahorros inmóviles supone perder poder adquisitivo con el paso del tiempo. Este es el principal motivo por el que muchas personas han empezado a buscar alternativas, y una de las más recurrentes es la inversión inmobiliaria, un sector que sigue creciendo y atrayendo tanto a perfiles profesionales como a pequeños ahorradores que quieren hacer trabajar su dinero.
La inversión ya no es un terreno exclusivo de expertos financieros. Cada vez más ciudadanos se interesan por construir patrimonio, diversificar ingresos y asegurar cierta estabilidad futura. La idea de generar rentas pasivas y no depender únicamente de un salario se ha convertido en uno de los grandes objetivos personales, especialmente en un escenario donde la sostenibilidad del sistema de pensiones genera cada vez más incertidumbre. Para muchos jóvenes, la previsión de una jubilación limitada hace que invertir hoy sea una necesidad, no un lujo.
Los consejos de Andrea Redondo a los más jóvenes para invertir
En este contexto, la divulgadora y experta en inversión inmobiliaria Andrea Redondo ha sido una de las voces invitadas al podcast de Germán Jover, donde ha abordado el tema de cómo construir una cartera de inversión diversificada y orientada a generar ingresos estables a largo plazo. Un modelo que cada vez despierta más interés entre quienes buscan independencia financiera y tranquilidad económica.
Redondo cuenta con una formación universitaria en Derecho, Economía y Finanzas, y una trayectoria marcada por la combinación entre teoría y práctica. Desde muy joven comenzó a experimentar con distintos modelos de inversión, lo que le ha permitido desarrollar una visión estratégica centrada en un principio claro: los activos deben estar al servicio de la persona, y no al revés. Es decir, no se trata solo de acumular propiedades o productos financieros, sino de estructurar un sistema que funcione de forma eficiente y sostenible.
Durante la conversación, subrayó que no existen fórmulas universales ni recetas mágicas, pero sí criterios fundamentales que ayudan a construir una cartera sólida. El primero es la diversificación. No concentrar todo el capital en un único tipo de activo reduce riesgos y permite acceder a diferentes fuentes de rentabilidad, desde el sector inmobiliario hasta productos financieros que generan ingresos periódicos.
Se recomienda invertir en varios países y en diferentes sectores
Pero la diversificación no se limita solo al tipo de inversión, sino también a la ubicación geográfica. En su propio caso, Andrea explicó que actualmente está invirtiendo tanto en Estados Unidos como en Serbia, una estrategia que le permite equilibrar su cartera frente a cambios económicos, políticos o monetarios. "Ahora estoy invirtiendo en Serbia y en Estados Unidos", cuenta. Distribuir el capital en distintos mercados actúa como una forma de protección ante la inestabilidad de un solo país o sistema.
Otro aspecto clave que destacó es la gestión activa de las inversiones. No basta con elegir buenos activos: es necesario revisarlos, analizarlos y adaptarlos a los cambios del mercado y a los objetivos personales. Esta supervisión constante exige disciplina, pero también capacidad de ajuste cuando las circunstancias lo requieren.
Para quienes están empezando, Redondo insiste en la importancia de construir una base sólida: formación, comprensión del riesgo, planificación realista y una estructura de inversión coherente con la situación financiera de cada persona. Solo así es posible avanzar hacia un modelo de patrimonio que no dependa del azar, sino de decisiones conscientes y sostenibles en el tiempo.