Muchos jubilados siguen tomando decisiones sobre sus pensiones basándose en una idea que no siempre es correcta al pensar que pedir una prestación nueva implica perder automáticamente la que ya cobran. Y precisamente ahí es donde algunos abogados especializados aseguran que existe uno de los errores más frecuentes. No porque "el 99%" de los jubilados esté dejando dinero sobre la mesa sino porque muchas personas nunca llegan a revisar si tienen derecho a compatibilidades, complementos o mejoras que podrían aumentar sus ingresos.

La confusión aparece sobre todo entre quienes cobran jubilación y podrían solicitar una pensión de viudedad. La realidad es que ambas prestaciones son compatibles en España en la mayoría de situaciones. Es decir, cobrar una pensión de jubilación no impide cobrar también una pensión de viudedad si se cumplen los requisitos. La Seguridad Social mantiene expresamente esta compatibilidad y no obliga a renunciar a una para acceder a la otra, salvo límites económicos máximos aplicables al conjunto de prestaciones.

El error más común es creer que una sustituye a la otra

Ese miedo provoca que muchas personas ni siquiera presenten la solicitud. En otros casos ocurre algo parecido con los complementos económicos que existen dentro del sistema. Hay jubilados que nunca revisan si pueden acceder al complemento a mínimos, otros desconocen el complemento por brecha de género y también existen situaciones en las que una revisión de la base reguladora o de cotizaciones puede modificar la cuantía reconocida. Según datos oficiales, más de dos millones de pensiones reciben actualmente complementos a mínimos.

Un jubilado residente en el extranjero. Foto Simon Hurry Unsplash
Un jubilado residente en el extranjero. Foto Simon Hurry Unsplash

También influye que muchos pensionistas llevan años cobrando exactamente lo mismo y dan por hecho que la cuantía ya es definitiva. Sin embargo, determinadas situaciones familiares, cambios normativos o reconocimientos posteriores pueden abrir nuevas opciones. Esto no significa que exista dinero garantizado esperando ser reclamado, pero sí que revisar la situación puede evitar perder derechos que sí correspondan.

Qué conviene revisar antes de dar una pensión por cerrada

El primer paso suele ser comprobar si existe derecho a pensión de viudedad aunque ya se cobre jubilación. Después conviene revisar si se aplican complementos a mínimos, si corresponde complemento por brecha de género o si hubo cambios que afecten al cálculo inicial de la prestación. Todo depende de cada historial de cotización y situación familiar.

Así pues, el mensaje importante no es que casi todos los jubilados estén perdiendo cientos de euros cada mes, sino que muchas personas nunca verifican si están cobrando todas las prestaciones compatibles que la normativa sí permite. Y en pensiones, una revisión a tiempo puede marcar diferencias reales durante años.