Tal día como hoy del año 1833, hace 193 años, en Prats de Lluçanès (Lluçanès), Josep Galceran Escrigàs, oficial militar catalán al servicio del Ejército Real español, proclamaba su adhesión personal y la de sus subordinados a Carlos de Borbón —hermano menor del difunto monarca Fernando VIII— y candidato a ocupar el trono de España. De esta forma se iniciaba la Primera Guerra Carlista (1833-1840) en Catalunya. La proclama de Galceran era la segunda que se producía —desde la muerte del rey Fernando VII— en el conjunto del reino español, y convertía Prats de Lluçanès y Catalunya en la segunda plaza y en el segundo territorio que se pronunciaban a favor de Carlos.
El rey Fernando VII había muerto cinco días antes (29 de septiembre de 1833), y poco antes había proclamado heredera a su hija primogénita superviviente Isabel (futura Isabel II). Pero Carlos, amparándose en la ley sálica promulgada por Felipe V —primer Borbón hispánico (1712)— había exigido ocupar el trono. A partir del hecho, Carlos buscaría la complicidad de las clases más conservadoras y tradicionalistas, y la reina-viuda María Cristina —regente desde la muerte de Fernando VII y, hasta la mayoría de edad, de su hija Isabel— excarcelaría a los liberales (duramente perseguidos y reprimidos por Fernando VII) y pactaría con ellos su apoyo.
La proclama de Galceran en Prats de Lluçanès se produjo después de la de Talavera de la Reina (Castilla), del 2 de octubre de 1833, promovida por el administrador de correos local y comandante de los Voluntarios Realistas Manuel María González. Sin embargo, la población civil no secundó la rebelión de González y los carlistas tuvieron que escapar a Andalucía. Capturado por las fuerzas gubernamentales, sería fusilado en Talavera doce días después (14 de octubre de 1833). El catalán Galceran tampoco conseguiría levantar el país y acabaría muriendo tres años después (1836), en el exilio de Francia, perseguido por los gubernamentales y por sus propios correligionarios carlistas.