Tal día como hoy del año 2017, hace 9 años, en toda Catalunya, se votó el Referéndum sobre la Independencia de Catalunya, organizado por el Govern de Catalunya siguiendo el mandato del Parlament de Catalunya, que poco antes había recogido la voluntad política de una amplísima mayoría de la sociedad catalana. Según las encuestas que publicó la prensa durante las semanas anteriores a la celebración del referéndum, el 80% de la sociedad catalana era partidaria de la consulta, con independencia del sentido de su voto.
Aquel día, los cuerpos policiales españoles (Guardia Civil y Policía Nacional), siguiendo órdenes del poder político y judicial españoles, atacaron los colegios electorales con el objetivo de confiscar las urnas. Estos cuerpos policiales, formados por más de 10.000 efectivos, efectuaron 92 operaciones de ataque contra colegios electorales, que eran defendidos, pacíficamente, por los responsables de las mesas electorales y por los votantes.
Los votantes que habían acudido a ejercer su derecho se habían desplazado a los colegios de forma cívica. Las colas estaban formadas por personas de todas las edades, a veces acompañadas por sus hijos menores de edad. Las intervenciones de los cuerpos policiales españoles —que actuaron con un elevado grado de violencia y ensañamiento contra personas y familias desarmadas— se saldarían con 1.066 heridos. Hace 9 años, pero nunca nadie ha pedido perdón a las víctimas de aquel despliegue de violencia, ni al pueblo de Catalunya por aquella violentísima represión contra la voluntad política de su sociedad.