175 años de la fundación de 'The New York Times'

Tal día como hoy del año 1851, hace 175 años, en Nueva York, salía a la calle la primera edición del diario The New York Daily Times (seis años más tarde, en 1857, pasó a llamarse The New York Times), que, prácticamente desde el inicio de su historia, se convertiría en el medio de prensa escrita de mayor tirada, difusión e influencia de Estados Unidos. Durante su primer medio siglo de vida, sostuvo una línea editorial conservadora, pero con el único cambio de propiedad de su historia (1896) se desplazó hacia un espectro liberal-progresista muy cercano al segmento socioideológico del Partido Demócrata. Actualmente, con doce millones de suscriptores, es el diario más leído de Estados Unidos, y es uno de los cinco de mayor tirada y mayor prestigio del mundo.

Aquel primer número se redactó e imprimió en la sede primigenia del diario, situada en el 113 de Nassau Street (en el extremo sur de Manhattan), y sus primeros editores y propietarios fueron el banquero y periodista George Jones y el político y periodista Henry Jarvis Raymond. Tanto Jones como Raymond presentaban perfiles muy similares: origen humilde —del mundo rural y agrario de Nueva Inglaterra—, historia familiar muy rica —descendientes de las primeras comunidades de colonos ingleses del siglo XVII— y profesionales con una carrera de éxito —empresarios muy potentes económicamente e influyentes socialmente—. Para la creación del diario, Jones y Raymond y el socio capitalista Edward Wesley reunieron 75.000 dólares, el equivalente actual a unos tres millones y medio de dólares.

Al inicio de su existencia, destacó por su constante denuncia de las mafias que controlaban la política municipal de Nueva York, especialmente contra el Tammany Hall, la maquinaria electoral del Partido Demócrata, y contra el núcleo de aquel entramado mafioso, que compraba votos a cambio de empleos en el sistema público y que había conseguido el control absoluto sobre el gobierno, la judicatura y la policía de Nueva York. Tras una extraordinaria labor de investigación (1871), el diario destapó un fraude de 200 millones de dólares (el equivalente actual a unos 1.000 millones) en facturas falsas y sobrecostos en obras públicas, que provocaría la caída de aquel entramado mafioso y la detención de su líder, William Tweed.