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La Comisión Europea (CE) acaba de dar una vuelta de tuerca sobre cuál debe ser el destino final de los miles de menores que deambulan por las calles de Ceuta: todos han de ser retornados a Marruecos, incluidos los menores extranjeros no acompañados. El anuncio del portavoz de la Comisión sobre Asuntos Internos e Inmigración, Markus Lammert, ha sido taxativo y ha señalado, además, que la directiva de retorno aprobada el pasado mes de junio contemplaba disposiciones para el retorno de migrantes en situación irregular e incluye a los menores no acompañados

Es evidente que la posición comunitaria choca de lleno con la idea del Gobierno español, de trasladarlos a todos a la Península para descongestionar Ceuta y repartir su acogida por las diferentes comunidades autónomas. Es eso lo que la Comisión Europea desautoriza de plano y, con ello, indirectamente, refuerza la posición expresada por Italia y Dinamarca de contener la crisis en la frontera exterior, impedir movimientos secundarios y priorizar los retornos a los países de origen. No hay que olvidar que el país transalpino mantiene un control de frontera suplementario a los visitantes procedentes de España después de la masiva invasión de Ceuta el pasado 30 de julio, fecha en que 78.000 personas cruzaron sin impedimento alguno la frontera entre España y Marruecos.

Es evidente que la posición comunitaria choca de lleno con la idea del Gobierno español, de trasladarlos a todos a la Península

El anuncio comunitario tiene, además, una palanca importante en el hecho de que el rey Mohamed VI haya pedido el retorno de los menores marroquíes y haya dado instrucciones para facilitarlo. Sea por presiones exteriores o por interés en no aparecer como que los jóvenes huían de Marruecos, el régimen alauita ha movido sus peones y ha dejado a España sin margen de maniobra aparente, dada su aparente soledad, una vez que Marruecos, Bruselas, Italia y Dinamarca discrepan abiertamente. Además, 22 de los 27 gobiernos de la UE —todos los que son importantes— firmaron una carta tras la invasión de Ceuta en la que ya se hablaba del retorno rápido de quienes no tengan el derecho a permanecer y la necesidad de evitar cualquier movimiento posterior hacia Europa de los migrantes que habían llegado a Ceuta.

La noticia ha alarmado a muchas ONG, que han pedido una rectificación inmediata al portavoz comunitario, han apelado al interés superior del menor y han puesto en valor que los menores extranjeros no acompañados o sin referentes familiares cuentan con un régimen de protección jurídica reforzado, en aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño y la ley orgánica de Protección Jurídica del Menor. Todo eso se produce coincidiendo con el deterioro de los servicios básicos en Ceuta, muy especialmente los sanitarios. El gobierno insiste en que todavía no hay un colapso hospitalario general, pero ya nadie niega un riesgo creciente para la salud pública. El hacinamiento va a comportar problemas epidemiológicos serios en muy poco tiempo.