La licitación oficial de obras en Catalunya ha crecido un 39% el primer semestre del 2019 en relación al mismo periodo del año anterior a pesar de las prórrogas presupuestarias a la Generalitat y al Estado, según datos de la Cámara Oficial de Contratistas de Obras de Catalunya (CCOC). Entre enero y junio, se ha licitado por un importe de 970 millones de euros de los cuales 510 corresponden al segundo trimestre del año. Los contratistas lamentan que el volumen de licitación sigue siendo "bajo" y está lejos de la media de los últimos 20 años, que es de unos 940 millones trimestrales.

Según la CCOC, estos niveles de licitación "agravan el crónico déficit de inversión en infraestructuras" y reclaman que la inversión pública sea "estable y previsible para suavizar los ciclos económicos" y "dar certeza" a los agentes implicados. Todas las administraciones -local, autonómica y estatal- han aumentado la licitación de obras los primeros seis meses del año.

En un comunicado de este martes, la CCOC ha concretado que la administración local es la más activa en licitaciones y los concursos que ha publicado suponen más de la mitad del total licitado -el 51% con 494 millones de euros. El importe licitado por las administraciones locales supone un aumento del 14% entre enero y junio en relación en el 2018. Sin embargo, los contratistas avisan de que ya han empezado a detectar una "marcada fase de desaceleración" de las licitaciones este segundo trimestre, que atribuyen al periodo postelectoral.

Con respecto a la Generalitat, las licitaciones han aumentado un 56% en relación al primer semestre del 2018 con 242 millones de euros. La administración general del Estado y las empresas públicas estatales han licitado por valor de 234 millones, un 118% más que el mismo periodo del año pasado. Los contratistas apuntan que la licitación del Estado en Catalunya partía "de valores muy bajos" y es "muy inferior en la media histórica y totalmente insuficiente para la competitividad de la economía catalana".

Los contratistas insisten en que las infraestructuras se tienen que planificar a medio y largo plazo, entre 10 y 15 años, independientemente de los periodos electorales y hay que hacer una evaluación previa para garantizar que sean sostenibles económica, socialmente y ambientalmente. Según la CCOC, haría falta que la "licitación mínima regular y recurrente" de todas las administraciones en Catalunya fuera de unos 5.000 millones anuales, es decir, el 2,2% del PIB. Durante todo en el 2018, la licitación sólo fue de 1.671 millones, según datos de la CCOC.