Las grandes consultoras internacionales, las llamadas "Big Four" -EY, Deloitte, KPMG y PwC- y Accenture han anunciado en las últimas horas que dejan de operar en territorio ruso a causa de la guerra contra Ucrania. De este modo, estas cinco consultoras se unen al éxodo de grandes empresas que no quieren seguir operando en Rusia como sanción al Gobierno de ese país, lo que a su vez afecta a miles de empleados, unas 16.000 personas. KPMG se retirará de Rusia y Bielorrusia, con lo que, según ha detallado en un comunicado, extinguirá su relación laboral con los más de 4.500 trabajadores que operaban en ambos territorios, algunos de ellos desde hace "muchas décadas", lo que hace "increíblemente difícil" prescindir de ellos. "Creemos que tenemos la responsabilidad, junto con otras empresas globales, de responder al actual ataque militar del gobierno ruso", dice la consultora en una nota, que añade que intentarán hacer "todo lo posible para garantizar el apoyo transitorio" a esos trabajadores.
Otra de las grandes, PwC, también ha anunciado este lunes que ha decidido sacar de su red global a su filial rusa, donde trabajan 3.700 personas, y ha añadido que su foco principal seguirá siendo ayudar a sus colegas ucranianos y apoyar con esfuerzos humanitarios al pueblo de Ucrania, "devastado por esta invasión".
EY y Deloitte segregan el negocio
Lo mismo hará EY, que hoy mismo ha anunciado la segregación de su negocio en Rusia del resto del grupo, así como que dejará de prestar sus servicios a los clientes del Gobierno ruso, a empresas o entidades estatales y a personas sancionadas "en cualquier lugar del mundo". En total, EY cuenta con más de 4.800 profesionales en Rusia, que han formado parte de la empresa durante más de 30 años y que han trabajado "codo con codo" con el resto de la compañía, según detalla la firma. Además, la compañía ha confirmado que está ayudando a sus más de 700 profesionales ucranianos "con apoyo financiero, reubicación, transporte y servicios de inmigración". "El sufrimiento resultante de este conflicto en Ucrania, Europa del Este y otros lugares nos preocupa profundamente", y "animamos firmemente a todas las partes a que trabajen urgentemente para lograr una resolución pacífica en Ucrania", añade la entidad.
El consejero delegado de Deloitte, Punit Renjen, ha anunciado este lunes que su compañía separará su negocio en Rusia y Bielorrusia de la red global de firmas miembro y dejará de operar en ambos países. El grupo ha tomado esta decisión, que afectará a los aproximadamente 3.000 profesionales de la firma en estos dos países, tras revisar su negocio y su presencia en Rusia y suspender las operaciones comerciales y el servicio al cliente en Ucrania. Deloitte apoyará a todos los profesionales afectados durante esta transición y hará "todo lo posible para ayudarlos durante este momento extremadamente difícil".
La compañía continuará priorizando las necesidades de sus profesionales y clientes mientras aplica toda la fuerza de sus recursos globales para abordar las crecientes necesidades humanitarias en Ucrania y en toda Europa. Deloitte cumplirá con sus compromisos y obligaciones con los mercados financieros globales y múltiples organismos reguladores, ha agregado. "Deloitte apoya inequívocamente al pueblo de Ucrania" y considera que la invasión sufrida por esta nación soberana por parte de Rusia es "un acto de agresión indefendible" que recuerda "a los días más oscuros de la historia europea".
También la consultora Accenture anunció la semana pasada el cierre de su negocio en Rusia y agradeció a sus 2.300 empleados su "dedicación y servicio" en los últimos años, limitándose a comunicar que les dará "apoyo". La consultora no opera en Ucrania, pero asiste a sus empleados de esa nacionalidad y a sus allegados, a los que ofrece servicios sanitarios en remoto para quienes permanecen allí y ayuda para el reasentamiento de quienes abandonen el país.