Banco Popular ha obtenido un resultado negativo de 137 millones de euros en el primer trimestre de este año mientras que en el mismo periodo del año pasado ganó 93,6 millones. La entidad presidida por Emilio Saracho ha logrado este resultado negativo después de haber realizado unas provisiones de 496 millones de euros, el 69,9% más que hace un año con el fin de cubrir el deterioro de los activos inmobiliarios que lastran la actividad del banco.

En concreto, la entidad ha destacado en un comunicado la caída de los costes de explotación, que retroceden el 10% en términos anuales, y especialmente la reducción de los gastos de personal que se reduzcan un 20% después de aplicar en el ejercicio pasado un plan de reestructuración. El margen de intereses, el indicador más fiel de lo que es la actividad bancaria ordinaria de cualquier entidad, en el primer trimestre se ha situado en 499,6 millones, lo que supone una pérdida del 9,4% en relación con los 551 millones que aportó el año pasado esta línea de la cuenta de resultados.

Las pérdidas del negocio inmobiliario

El negocio inmobiliario, desagregado del resto de resultados, ha generado unas pérdidas de 317 millones, según detalla la propia entidad. La ratio de morosidad del primer trimestre se ha situado en el 14,91%, por encima del resultado obtenido el año pasado que fue del 12,68%. La inversión crediticia cae un 5,6% y los depósitos de clientes se reducen un 3%.

El 31 de marzo, Banco Popular cerró el trimestre registrando una ratio de solvencia en términos CET1 'phase in' del 10,2%, una ratio CET1 'fully loaded' del 7,33% y una ratio de capital total del 11,91%, cosa que supone cerrar el periodo cumpliendo con todos los requerimientos exigibles por la normativa vigente.