Desde el Barça ciertos temores que se van repitiendo en los últimos días. Uno de los problemas más importantes es el económico, ya que el club blaugrana no acaba de estar tranquilo y sigue acumulando las dificultades económicas. Es por este motivo que Joan Laporta y Xavi Hernández tienen claras diferencias de criterios y las soluciones se van reduciendo.
Los problemas económicos del Barça
Xavi Hernández, como entrenador del Barça, quiere fichar a los mejores jugadores del mundo y seguir mejorando la plantilla culé. Su único objetivo es conseguir títulos y llevar al equipo blaugrana a un escenario de superioridad absoluta y dominio como hace unos años. Pero esta idea del entrenador de Terrassa es más irreal de lo que muchos piensan.
El gran problema es que no se tiene dinero infinito para hacer los fichajes que se quieran. Joan Laporta es consciente de esta situación y no hace más que repetir que hace falta ir con la cabeza fría y no apostar demasiado dinero por jugadores que acabarán generando dificultades.

Oriol Romeu, el fichaje que se acerca
Y uno de los grandes fichajes que se quieren hacer es el mediocentro. Ya hace tiempo que Xavi Hernández ha dicho públicamente que encontrar el relevo de Sergio Busquets es una prioridad. Y desde que el mediocentro de Badia del Vallès anunció que se marchara del club blaugrana están buscando este jugador sustituto. Pero no se acaba de encontrar una figura de consenso.
Xavi Hernández ha apostado por jugadores como Martín Zubimendi y Joshua Kimmich. Pero desde el Barça han descartado estas opciones por el alto precio del traspaso. Y las alternativas son más económicas. Pero también es cierto que algunas de ellas se han tenido que descartar en las últimas semanas.

Y la última opción que queda es la de Oriol Romeu. El mediocentro del Girona, formado en la Masia, es el jugador elegido por un tema económico y de perfil. Pero el gran problema es que no es un jugador que le acabe de encajar a Xavi Hernández. Sin embargo, Joan Laporta está a punto de anunciar el fichaje porque es el único jugador que se podrán permitir.
El Barça y el Girona están negociando un precio de salida aceptable, ya que desde el club blaugrana no quieren pagar la cláusula de rescisión. Es una operación que está en su tramo final y todo apunta que acabará costando menos de 8 millones de euros. Y ya veremos si algún futbolista culé se acaba marchando hacia Montilivi.