El Real Madrid vive un momento de ilusión renovada en el Santiago Bernabéu gracias a la irrupción de Gonzalo García, el joven delantero que se ha ganado el aplauso de la afición con su descaro, su gol y su personalidad. Su impacto ha sido tan inmediato que ya no es solo una alternativa desde el banquillo, sino un futbolista que pide sitio en el once titular. Y ahí es donde empieza el problema.
Porque su crecimiento no ha pasado desapercibido para Vinicius Jr. El brasileño observa con inquietud cómo Gonzalo suma minutos, protagonismo y confianza por parte de Xabi Alonso, hasta el punto de que su presencia amenaza directamente el estatus de intocable que Vinicius ha tenido durante años. En el vestuario ya se percibe cierta tensión, y el extremo no esconde su incomodidad.
El encaje imposible cuando vuelva Mbappé
El conflicto se intensifica al mirar al futuro inmediato. Cuando Kylian Mbappé regrese y esté al cien por cien, Xabi Alonso tendrá un dilema mayúsculo. Si quiere mantener a Gonzalo en el once, la única fórmula viable pasa por un tridente muy concreto con Mbappé partiendo desde la izquierda, Gonzalo como nueve y Rodrygo ocupando la banda derecha. Un dibujo que deja fuera a Vinicius. Esa posibilidad no gusta nada al brasileño. Vinicius no contempla perder su sitio como titular indiscutible, ni mucho menos ser sacrificado para dar entrada a un canterano, por mucho que esté rindiendo a gran nivel.

Xabi Alonso valora mucho el trabajo de Gonzalo. No es un capricho ni una moda, es rendimiento en estado puro. Y eso incomoda a Vinicius, que empieza a sentir que su rol ya no es intocable y que su rendimiento tampoco lo acompaña.
Un conflicto silencioso que puede ir a más
Por ahora, el choque es soterrado, más de sensaciones que de palabras, pero el ambiente empieza a cargarse. Vinicius no ve a Gonzalo como un simple compañero, sino como una amenaza directa a su protagonismo. Y eso puede acabar pasando factura si la situación se prolonga.
La decisión final será de Xabi Alonso. Apostar por el rendimiento o proteger jerarquías. Lo que está claro es que la convivencia entre Vinicius y Gonzalo no será sencilla, y el Real Madrid se enfrenta a un escenario delicado justo cuando parecía haber encontrado una nueva joya.