Jonas Vingegaard no ha querido ser todavía el maillot rojo de esta Vuelta a España. Prefiere mantener un perfil bajo, conservar piernas y expectativas y asaltar el trono que hasta ahora ocupa Torstein Traeen más adelante. Probablemente, tanto el Team Emirates (UAE) y Joao Almeida como el Lidl-Trek y Giulio Ciccone esperaban que el danés buscara asaltar el trono en etapas más exigentes, y no en una de un solo puerto como lo era la de este domingo.

No obstante, a 11 kilómetros de meta, Vingegaard ha decidido que atacaba y vaya que si lo ha hecho. En total, son 1 minuto y 45 segundos los que le ha recortado al todavía líder Traeen y 24 segundos los que ha ampliado con respecto a su renta con Tom Pidcock y Joao Almeida. De esta manera, Traeen sigue de rojo en la general con 37 segundos sobre el coco y 1 minuto y 15 segundos sobre Almeida, que es tercero.

Jonas Vingegaard decide cuándo y dónde

La etapa de este domingo, la 9, no está entre las más duras del circuito, pero la lluvia intermitente ha contribuido a hacer de la jornada una prueba algo más exigente de lo esperado, ya que, por momentos, el agua caía en forma de cortina. Bajo la lluvia, en plena subida a la estación de Valdezcaray, Vingegaard ha hecho gala de un ejercicio de superioridad.

La insignia del Team Visma ha demostrado que tiene piernas para ganar esta Vuelta y ha amenazado con que, probablemente, su asalto al trono haya empezado este domingo. Justo el día antes del primer día de descanso ha reducido en 1 minuto y 45 segundos la renta del líder y ha rebasado la barrera del minuto de ventaja con un Almeida que, aunque le ha acompañado en el inicio de su fuga junto con Ciccone, ha perdido comba poco a poco, llegando a meta a 24 segundos del hombre del día.

Las escapadas durante el día se han producido a cuentagotas. La más reseñable, la rubricada por Michel Hessmann, Michal Kwiatkowski, Archie Ryan, Kevin Vermaerke y Liam Slock. Se estirarían hasta poco más de 2 minutos del pelotón, pero el grupo recobraría el terreno perdido de manera paulatina hasta engullir la excursión de los 5 al pie de Valdezcaray. Allí, el ataque de Jonas Vingegaard solo era un proyecto dentro de su cabeza, pero con gasolina de sobra y con la motivación por las nubes, Vingegaard ha demostrado que tiene la potestad de decidir cuándo y dónde.