Frenkie de Jong atraviesa uno de los momentos más delicados desde que llegó al Barça. El neerlandés ha perdido muchísimo peso dentro del equipo y la competencia en el centro del campo lo ha dejado en una posición cada vez más secundaria. Con Rodri completamente asentado como referencia y Marc Bernal creciendo, Hansi Flick empieza a asumir que su futuro está lejos del club.
El problema ya no pasa únicamente por los minutos. De Jong también ha bajado sus prestaciones y dentro del vestuario existen cada vez más dudas sobre si puede volver a recuperar una versión realmente determinante. Sigue teniendo calidad y experiencia, pero el Barça actual juega a otro ritmo y Flick parece haber encontrado perfiles que encajan mejor con lo que quiere.
Rodri y Bernal le han cerrado el camino
La llegada de Rodri cambió por completo el orden en el puesto de mediocentro defensivo. El pivote español es intocable y su presencia obliga a construir el centro del campo alrededor suyo. Pedri aparece como su mejor socio, mientras que Bernal empieza a ganar minutos como alternativa de control y equilibrio.

Eso deja a De Jong sin un espacio claro. Ya no es necesario como organizador principal y tampoco aporta la intensidad ofensiva de Fermín o Dani Olmo. Flick tiene demasiadas opciones por delante y no ve sentido en mantener un salario tan elevado para un futbolista que puede terminar siendo secundario.
Una salida a coste cero empieza a ganar fuerza
El gran problema es económico. El Barça quiere desprenderse de su ficha, pero encontrar un club dispuesto a pagar un traspaso importante y asumir sus condiciones salariales resulta complicado. Por eso empieza a contemplarse un acuerdo de salida que facilite su marcha incluso sin dejar una cantidad relevante en las arcas. Flick considera que liberar esa masa salarial puede ser más útil que intentar retenerlo únicamente para recuperar dinero. El club necesita margen para otras operaciones y quiere seguir renovando la plantilla.
En el vestuario tampoco existe ya la sensación de que Frenkie sea imprescindible. Ha perdido mucho peso y confianza. Todo apunta a que su etapa entra en la recta final. Rodri manda, Bernal crece y De Jong se queda sin sitio. Si no aparece una oferta, el Barça podría terminar priorizando la liberación de su salario incluso a cambio de dejarlo marchar prácticamente gratis.