El nombre de Unai Emery empieza a ganar fuerza en el entorno del Real Madrid de cara al próximo verano. El técnico español tendría claras sus condiciones para aceptar su puesto en el banquillo blanco y una de ellas es tan contundente como polémica, porque pide abrir la puerta de salida a Vinicius para reorganizar por completo el ataque del equipo.

La idea de Emery parte de una convicción personal. Considera que el Real Madrid debe construir su ofensiva alrededor de Kylian Mbappé como gran referencia, pero no partiendo desde el centro ni compartiendo espacio con otro extremo top mundial. Su plan pasa por desplazar a Mbappé definitivamente a la banda izquierda, su zona natural, y modificar el rol del delantero centro, apostando por crack como falso nueve.

Vinicius, la pieza sacrificada del nuevo proyecto

Para que ese encaje sea posible, Emery entiende que Vinicius no puede seguir en el club. El brasileño ocupa el mismo espacio que Mbappé y su presencia obliga al equipo a vivir demasiado de las individualidades. Según esta visión, el Real Madrid ganaría más equilibrio si uno de los dos no está, y el elegido para salir sería Vinicius.

Vinicius Kylian Mbappe Real Madrid
Vinicius Kylian Mbappe Real Madrid

La venta del brasileño permitiría ingresar una cantidad muy elevada, liberar masa salarial y, sobre todo, financiar el fichaje clave del proyecto de Emery. El entrenador considera que el equipo necesita un perfil distinto en ataque, alguien capaz de jugar entre líneas, fijar centrales sin ser un nueve clásico y potenciar a los centrocampistas llegadores como Bellingham.

Morgan Rogers, el fichaje que lo cambia todo

Ese futbolista sería Morgan Rogers. El atacante del Aston Villa es una apuesta personal de Emery, que ha sido clave en su explosión esta temporada. Bajo sus órdenes, Rogers se ha convertido en un jugador diferencial, capaz de jugar como falso nueve, mediapunta o extremo interior. Y tiene tintes de crack mundial. Emery cree que Morgan Rogers encajaría perfectamente en el Real Madrid, ocupando ese rol híbrido que permitiría a Mbappé dominar la izquierda sin perder profundidad por dentro.

El plan del técnico español pasa por la venta de Vinicius, Mbappé como líder desde la izquierda y Morgan Rogers como falso nueve. Una idea valiente, arriesgada y que rompe con todo lo que se había planteado. En el Real Madrid toman nota. La gran pregunta es si el club está dispuesto a asumir una decisión tan drástica. Porque si algo está claro es que, con Unai Emery, nada sería continuista.