A pesar de que Kylian Mbappé ha reaccionado pidiendo disculpas en un comunicado a la enorme polémica generada en China por calificar en una entrevista a Mao Zedong como un "dictador chino", parece complicado que el delantero francés vaya a recuperar su estatus de gran estrella mediática en el gigante asiático. De hecho, en estos momentos ya hay tres grandes empresas chinas que han anunciado oficialmente que rompen de forma inmediata su vínculo comercial con Mbappé, invocando la política de “tolerancia cero ante comportamientos que hieran los sentimientos nacionales”.
Tres gigantes asiáticos se desvinculan de Mbappé
La primera en anunciar la medida ha sido Dongpeng Beverage Group, gigantesco grupo empresarial de bebidas que ha comunicado el final de la relación con Mbappé tanto a través de su cuenta en la red social Weibo como a través de la de su marca Bu Shui La. Acto seguido, fue el turno de la empresa láctea Mengniu, muy vinculada al mundo del deportivo y que es patrocinador, por ejemplo, del Mundial de fútbol. Y después ha hecho lo propio Milkground, uno de los fabricantes de quesos más grandes de China, con sede en Shángai. Se calcula que, con estas tres rupturas, Mbappé dejará de ingresar millones de euros anuales, además de que tendrá muy complicado volver a recuperar su prestigio en un mercado tan importante como el chino.

No hay que olvidar que en los últimos meses, aprovechando la disputa del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, la figura de Mbappé fue habitual en las calles de las principales ciudades de China, presente en anuncios de Bu Shui La en carteles, marquesinas, autobuses y ascensores. En China, las burlas y sátiras sobre antiguos dirigentes y personalidades relevantes vinculadas al Partido Comunista Chino (PCCh) pueden ser objeto de persecución judicial por el delito de "difamación de héroes y mártires".
Mbappé puede seguir los pasos de Dolce&Gabbana y H&M
El caso de Kylian Mbappé se añade a otros en los que China ha repudiado a empresas occidentales por, según su punto de vista, faltas de respeto. Una de las más recordadas se produjo en 2018, cuando Dolce&Gabbana publicó varios anuncios en los que aparecía una modelo china intentando comer pasta y pizza con palillos, de forma muy torpe. La polémica fue enorme, hasta el punto de que el gran desfile de moda de Shanghái fue cancelado, las celebridades chinas rompieron con la marca italiana y los principales portales de comercio electrónico chinos dejaron de vender sus productos.

Y en el 2021 fue el turno de marcas como H&M, Nike o Adidas, que anunciaron que rechazaban fabricar sus productos con algodón de la provincia de Xinjiang, por ser recogido por personas presuntamente explotadas laboralmente. La respuesta de China fue contundente. De un día para otro, la tienda de H&M desapareció de los portales chinos, mientras que el resto de marcas fueron criticadas y ridiculizadas en la televisión pública del gigante asiático.