Marc-André ter Stegen todavía no ha dejado el Barça, pero Hansi Flick y Deco han empezado a moverse como si su salida estuviera decidida. El portero alemán debería cerrar en los próximos días su cesión al Ajax y el club azulgrana ha activado una solución interna para cubrir el hueco en los entrenamientos. El elegido es Iker Rodríguez, uno de los guardametas mejor valorados de La Masia.
El movimiento no es menor. Iker ha sido citado para ejercitarse este viernes con el primer equipo y acompañará a Szczesny y Yaakobishvili durante la pretemporada. Flick quiere verlo de cerca, medir su personalidad, su juego con los pies y su respuesta en un contexto mucho más exigente que el fútbol base. Deco también lo sigue con atención, porque el Barça no quiere perder a un portero señalado desde abajo como una de las estrellas del futuro.
La Masia abre la puerta
La salida de Ter Stegen cambia por completo el mapa de la portería. Joan Garcia es la apuesta principal del club y el nombre que debe liderar la nueva etapa bajo palos, pero alrededor suyo habrá que construir una estructura sólida. Ahí entra Iker Rodríguez, que no llega para ser titular, sino para demostrar que puede formar parte del futuro azulgrana.
En el Barça valoran especialmente que sea un portero formado en casa, acostumbrado al estilo del club y preparado para jugar lejos de la portería. No basta con parar. Flick exige valentía con balón, buena lectura en la salida y capacidad para sostener una defensa adelantada. Si Iker responde, puede ganar terreno en pocas semanas.
Ter Stegen ya apunta al Ajax
Mientras tanto, Ter Stegen vive sus últimas horas como jugador del Barça antes de marcharse cedido al Ajax. El alemán necesita un nuevo escenario, minutos y calma para recuperar sensaciones. Su salida libera espacio deportivo y emocional en una portería que llevaba demasiado tiempo marcada por el debate.
Flick no quiere esperar a que el traspaso sea oficial para preparar el relevo. Por eso la llamada a Iker Rodríguez tiene valor especial. El Barça mira a Joan Garcia para el presente, pero también empieza a construir el siguiente escalón. Iker todavía tendrá que demostrar, pero la señal ya está enviada. Antes incluso de despedir a Ter Stegen, Flick y Deco han puesto los ojos en La Masia.
