La situación que se está viviendo en la selección portuguesa de fútbol es entre surrealista y dramática. Cristiano Ronaldo, el gran líder y referente de Portugal en las últimas dos décadas, ha decidido abandonar a sus compañeros y marcharse a casa después de verse menospreciado en el último partido de la Nations League. Por primera vez en 18 años no jugó un solo minuto de un partido de su país y se quedó en el banquillo. Esto lo hizo explotar y la crisis vivida en las últimas horas es sideral. De momento, todo acabó con la plantada de Cristiano Ronaldo, que se marchó con un avión privado hacia Madrid.
El adiós de Cristiano Ronaldo
La selección de Portugal juega esta noche su tercer partido del actual parón de selecciones. El duelo es en Copenhague contra Dinamarca, pero tendrá la ausencia de Cristiano Ronaldo. El crack portugués, que ya tiene 41 años, sigue pensando que es intocable y que tiene que ser el referente de su selección. Un capitán que quiere jugar por encima de todo y que no acepta que las cosas no vayan como él querría. Pero que en el último duelo contra Noruega, con victoria final de Portugal, fuera suplente, calentara en la banda y no acabara jugando ni un minuto, no le gustó nada.
Desde entonces, todo han sido malas caras y un incendio que no ha habido manera de apagar. Cristiano Ronaldo decidió dejar de asistir a los entrenamientos y prefirió trabajar en el gimnasio. Pero es que también provocó que Pedro Proença, el presidente de la Federación Portuguesa, viajara de urgencia hacia la concentración para intervenir. Antes, ya se habían reunido y dejado las cosas claras el mismo Cristiano Ronaldo y el seleccionador Jorge Jesus.
Pero la cosa no mejoró y la decisión tomada por Cristiano Ronaldo fue de película. La selección portuguesa tenía que entrenar, pero Cristiano Ronaldo decidió abandonar el estadio, ir hacia el hotel a coger su maleta y pidió que su jet privado, que estaba en Madrid, lo fuera a recoger a Copenhague. Y aunque Pedro Proença y Jorge Jesus intentaron retenerlo en la concentración, no tuvieron éxito. Un final triste de Cristiano Ronaldo con Portugal y sin dar más explicaciones.
Un final exagerado en Portugal
Jorge Jesus dijo en las últimas horas que "me obligaron a hablar con Cristiano Ronaldo sobre un asunto que no existía". El veterano entrenador portugués añadió que "no había nada de qué hablar". Su decisión era deportiva y creía que el lugar de su líder era en el banquillo. Una manera de decir que ya no está para jugar al primer nivel.
Unas palabras que tampoco ayudaron a arreglar este caso que estaba llamado a un final abrupto y totalmente exagerado. Cristiano Ronaldo, que siempre ha destacado por su gran ego y la imposibilidad de entender el fútbol sin su figura, ha quedado retratado en un parón de selecciones que a partir de ahora todo el mundo recordará por este triste episodio.
