Después de trece años sin pisar la que fue durante unos años su casa, José Mourinho regresaba este domingo al Spotify Camp Nou, para volver a vivir un apasionante encuentro entre el Barça y el Real Madrid. En esta nueva edición del Clásico, el ambiente caliente que tanto caracterizó el último paso del entrenador portugués por el banquillo blanco ha vuelto a estar presente, evocando aquella etapa con Pep Guardiola como míster blaugrana.
Un Clásico con el calor de siempre
Desde el comienzo del partido, Mou ha estado activo en el banquillo, y el aficionado culé se ha acordado mucho de él. Lo más destacado ha pasado en el minuto 10, cuando el árbitro del partido, Juan Martínez Munuera, ha señalado una falta de Tchouaméni sobre Xavi Espart y el entrenador merengue ha saltado para protestar la acción. A consecuencia de este cara a cara con el colegiado, la parroquia culé ha empezado a reproducir los cánticos bastante conocidos como "Mourinho, vete al teatro" o "ese portugués, hijo p*** es".
¡EL CAMP NOU SE LO DEDICA A MOU! 👀 🗣️ "Mourinho, vete al teatro, vete al teatro" #ELCLÁSICOenDAZN https://t.co/QIFRqQ6fqI
— DAZN Fútbol (@DAZNFutbol) October 25, 2026
En el ecuador de la segunda parte, el míster blanco se ha dirigido en varias ocasiones de manera efusiva hacia el árbitro asistente. Además, el segundo gol de Mbappé lo ha celebrado de rodillas, lo que ha contrastado con el momento en que el árbitro ha pitado el final del partido, donde se ha mantenido sereno.
Los escándalos más recordados de Mourinho
Si se tira de hemeroteca, ya se han vivido escenas a destacar por parte del luso contra el Barça. La más recordada fue la lamentable acción que tuvo con el traspasado Tito Vilanova en el año 2011. El partido correspondía a la Supercopa de España, y después de una entrada contundente de Marcelo sobre Cesc Fàbregas, estalló una trifulca entre los dos equipos. Durante este incidente, Mourinho le metió el dedo en el ojo al segundo entrenador de Guardiola. Además, este hecho le dio el sobrenombre a Francesc Satorra, trabajador del club blaugrana, de 'The Observer'.

Otros incidentes memorables fueron las declaraciones que Mou dejó cuando entrenaba al Chelsea. Después de una eliminatoria de Champions League contra el Barça, en rueda de prensa calificó de 'teatro del bueno' la actuación de los jugadores culés. Esta frase daría vida a uno de los cánticos más reproducidos en las gradas del Camp Nou: "Vete al teatro, Mourinho vete al teatro". U otra no tan bien recordada por el aficionado blaugrana fue la vuelta de las semifinales de Champions League de 2010, donde el Inter de Milán dirigido por el portugués eliminó al Barça. Después del partido, Mourinho saltó al césped a celebrar la victoria, y los culés contestaron encendiéndole los aspersores.