Alessandro Bastoni ha pasado de ser uno de los grandes favoritos de Deco a quedar prácticamente fuera de la hoja de ruta del Barça. El central del Inter de Milán llevaba meses en la agenda azulgrana y gustaba mucho por su perfil. De hecho, durante varias semanas parecía una de las opciones ideales para reforzar el sistema de Hansi Flick.
Y es que Deco veía en Bastoni un fichaje de máximo nivel para dar un salto competitivo en defensa. Sin embargo, el escenario ha cambiado por completo. El Barça ha cerrado la operación de Anthony Gordon, cifrada en unos 70 millones fijos más 10 en variables, y esa inversión obliga a reordenar prioridades. Con el ataque reforzado y la necesidad de reservar margen para otras posiciones, el fichaje del italiano se ha enfriado casi de forma definitiva.
Flick y Deco cambian el orden de prioridades
La realidad es que el Barça sigue necesitando defensas, pero ya no puede permitirse abrir todas las carpetas a la vez. Flick considera que el equipo necesitaba con urgencia más profundidad ofensiva, más velocidad y más desequilibrio. Por eso Gordon ha pasado por delante de Bastoni.

De este modo, el central italiano queda en una situación extraña. Era un objetivo, pero su coste, la dureza negociadora del Inter y la nueva planificación del Barça han terminado rompiendo el camino. Además, Flick tampoco quiere hipotecar el mercado por un solo central si todavía quedan pendientes otras necesidades importantes. El club debe medir cada euro y evitar operaciones que bloqueen el resto del proyecto.
Mourinho aparece como gran amenaza
Mientras el Barça se aleja, el Real Madrid empieza a moverse en dirección contraria. El club blanco necesita reforzar seriamente la defensa después de una temporada marcada por demasiados problemas atrás. Ahí aparece José Mourinho, que ya trabaja a la espera de los movimientos definitivos por parte del Real Madrid. El técnico portugués considera que Bastoni puede ser el gran fichaje defensivo del nuevo proyecto.
Así pues, Bastoni ha pasado de estar muy cerca del radar azulgrana a convertirse en una oportunidad para el máximo rival. Deco lo quería, pero a Flick no le gustaba, y el fichaje de Gordon ha cambiado el mercado del Barça. Y ahora el Real Madrid puede aprovechar una negociación que en Barcelona ya empieza a darse por rota.