Senegal se ha proclamado este domingo en la campeona de África al imponerse a Marruecos, la anfitriona, en la final más surrealista de la historia de la competición, un partido que ha tenido absolutamente de todo, con una guion que no habría firmado ni el mejor guionista de la historia del cine.
Todo ha saltado por los aires en el tiempo de descuento, con 0-0 en el marcador, cuando el árbitro le ha anulado un gol a Senegal por una falta inexistente a Achraf. Y la indignación senegalesa ha terminado saltando por los aires en el minuto 97, en la última acción del partido, cuando el colegiado ha señalado penalti a favor de Marruecos por un leve contacto de Diouf a Brahim Díaz. El penalti era inexistente y podía decidirlo todo, pero el colegiado no lo ha dudado y ha validado su decisión. Senegal ha enloquecido ante lo que consideraba decisión muy perjudicial para sus intereses.
🇸🇳 DE LOCOS.
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) January 18, 2026
Mendy atajó el penalti a Brahim en la última jugada del partido.#LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/KiZoigDBK7
Senegal se retira a los vestuarios, vuelve y Brahim falla el penalti, al estilo Panenka
La decisión del árbitro ha provocado que los jugadores de Senegal decidieran irse del terreno de juego, avisados por su entrenador, Pape Thiaw, al considerar que se les estaba perjudicando gravemente. Si Marruecos transformaba el penalti se llevaban la competición, por lo que Senegal se ha negado a seguir jugando. Han sido minutos de auténtico caos, ya que nadie sabía qué iba a suceder si Senegal se negaba a concluir una final que estaba por decidir, y con el estadio lleno de aficionados, hasta la bandera.
El caos ha sido absoluto, hasta que Sadio Mané, estrella del equipo, ha terminado por convencer a sus compañeros para que volvieran al terreno de juego. Todo se iba a decidir desde los 11 metros, en el minuto 113, con 23 minutos de añadido. Brahim Díaz ha ejecutado el penalti al estilo Panenka y el balón ha caído mansamente a las manos de Mendy, que no se ha movido para poder pararlo. La final se iba a la prórroga después de unos minutos de auténtica locura.
Un latigazo de Pape Gueye para la historia del fútbol africano
Y en el tiempo extra, Senegal ha sido mejor contra una Marruecos excesivamente nerviosa, afectada por el penalti fallado previamente por Brahim Díaz. Finalmente, Pape Gueye ha adelantado a Senegal, que a pesar de los intentos de Marruecos por llevar la final a los penaltis ha logrado aguantar el 1-0 hasta el pitido final, para proclamarse en la campeona de África por segunda vez en su historia.
Terminaba así una de las mejores finales que se recuerdan de los últimos años, un partido que ha tenido absolutamente de todo y que se ha llevado el equipo que aparentemente no partía como favorito al tener que enfrentar a la anfitriona.