Marc Bernal empieza a mirar su situación en el Barça con preocupación. El joven centrocampista es uno de los futbolistas de futuro que más gustan a Hansi Flick, pero la competencia en su posición se ha disparado. Rodri y Pedri lo juegan prácticamente todo y ahora, además, Frenkie de Jong vuelve a entrenar y está llamado a recuperar peso dentro del equipo a medida que pasen las semanas.
Para Bernal, el problema no es únicamente no ser titular. Lo que empieza a inquietarle es la posibilidad de quedarse sin una continuidad real durante muchos meses. Flick lo considera importante a largo plazo, pero el presente ofrece muy pocos espacios. Si Rodri, Pedri y De Jong están disponibles, sus minutos pueden reducirse todavía más.
Frenkie vuelve y Bernal ve cómo se cierra otra puerta
De Jong es un futbolista que gusta mucho a Flick por su capacidad para conducir, superar líneas y dar salida al equipo desde zonas interiores. Después de recuperar ritmo, el técnico pretende utilizarlo cada vez más y eso tendrá consecuencias directas en la rotación del centro del campo.

Marc Bernal ya estaba teniendo dificultades para competir con Rodri y Pedri. Ahora tendrá que hacerlo también con un jugador experimentado que puede ocupar varias posiciones y que parte con ventaja por jerarquía. El canterano sabe que entrenar bien ya no garantiza oportunidades si delante tiene futbolistas de ese nivel.
Flick lo quiere para el futuro, pero necesita darle minutos ahora
La contradicción es precisamente esa. Flick considera a Bernal una pieza fundamental para los próximos años y el Barça lo ha blindado porque entiende que puede convertirse en un mediocentro importante. Sin embargo, un jugador joven necesita competir para evolucionar. Por eso empieza a aparecer la posibilidad de una salida si la situación no cambia. No necesariamente mediante un traspaso definitivo, pero sí buscando una fórmula que le permita acumular minutos y regresar con más experiencia.
Dentro del club no quieren perderlo. Bernal sigue siendo uno de los jóvenes mejor valorados y nadie duda de sus condiciones. Pero tampoco pueden pedirle paciencia indefinidamente mientras entra siempre en los últimos minutos. Rodri ya había complicado mucho su camino y la vuelta de De Jong añade otra barrera. Flick deberá encontrar una solución si quiere mantener contento a uno de sus futbolistas favoritos. Porque Bernal entiende que tiene futuro en el Barça, pero empieza a preguntarse cuánto tendrá que esperar para tener también presente.