El Real Madrid ha hecho los deberes contra el Alavés (2-1). El conjunto de Álvaro Arbeloa ha cumplido ante un Santiago Bernabéu que ha pasado de la apatía a la hostilidad gracias a los goles de Mbappé y Vinícius, que han neutralizado la diana de Toni Martínez en el tiempo de descuento. Los blancos han acabado sufriendo más de la cuenta, pero se han quedado a seis puntos de un Barça que mañana recibe al Celta de Vigo en el Spotify Camp Nou. Remontar esta distancia parece imposible, pero los blancos quieren creer en el milagro hasta el final. 

Mbappé da calma al Real Madrid con fortuna

Después de la eliminación en la Champions contra el Bayern, la temporada del Real Madrid ha quedado reducida a esperar un milagro en la Liga. A estas alturas, se puede afirmar que el curso roza el fracaso. Así, uno de los focos del partido de hoy era la reacción de la afición blanca ante este escenario. Se intuía una pitada contundente, similar a la que recibieron los futbolistas de Álvaro Arbeloa contra el Llevant después de caer en la Copa contra el Albacete, pero el Bernabéu ha respondido con más indiferencia que rabia, al menos en la antesala, ya que la rabia de los aficionados se ha ido calentando a medida que han pasado los minutos. El templo blanco ha presenciado la peor entrada de la temporada para ver el partido contra un Alavés que se encuentra en plena lucha por evitar el descenso.

El Reial Madrid celebra un gol contra el Alabès / Foto: EFE
El Real Madrid celebra el gol de Mbappé / Foto: EFE

Por el contrario, el Real Madrid solo se jugaba no allanar aún más el camino del Barça hacia el título de Liga. A pesar de ello, Arbeloa ha alineado su once de más garantías, con Vinícius y Mbappé como titulares. El primero ha sido uno de los únicos futbolistas que ha recibido silbidos, mientras que el segundo, indultado por su afición, ha sido el encargado de estrenar el electrónico. Con un poco de fortuna, eso sí. Porque el disparo desde la frontal del francés ha entrado después de rebotar en la poblada defensa de los vascos.

Vinícius entona el mea culpa

El gol de Mbappé ha dado calma a un Real Madrid que en los primeros minutos había recibido un par de avisos por parte del Alavés, que ha propuesto un planteamiento más valiente de lo esperado en el inicio. Y sin tampoco brillar demasiado, el conjunto de Arbeloa se ha marchado al descanso mandando en el electrónico por la mínima. La distancia podría haber sido aún mayor cuando, en el último minuto del primer acto, Militao ha enviado un balón al larguero. En el intento de remate, el defensor brasileño ha notado unas molestias en la rodilla que han obligado a sustituirlo, encendiendo de nuevo todas las alarmas. El Bernabéu se ha quedado totalmente helado y Lunin ha evitado que la herida fuera más profunda con una doble parada de mérito.

Militao abandona el Bernabéu lesionado / Foto: EFE
Militao abandona el Bernabéu lesionado / Foto: EFE

Después del paso por los vestuarios, ya con Rüdiger ocupando el lugar de Militao, no ha quedado nada del Alavés que había plantado un poco de cara. El Real Madrid ha sido el claro dominador y Vinícius ha sido el encargado de materializarlo en el marcador con un golazo desde fuera del área. Después del gol, el brasileño ha pedido perdón al Bernabéu, que ha respondido con unos tímidos aplausos. 

Con el 2-0 en el marcador, el Real Madrid ha desconectado, mientras que el Alavés ha perdido todos los complejos. Esto ha provocado un rosario de ocasiones contra la portería de Lunin. El conjunto vasco las ha tenido de todos los colores, hasta que ha obtenido el premio de la insistencia gracias a un toque de tacón magistral de Toni Martínez en el tiempo de descuento. El gol, sin embargo, ha llegado demasiado tarde, ya que no han tenido tiempo para luchar por el empate. La apatía del equipo de Arbeola, sumada al último gol que han acabado encajando, ha despertado de nuevo al Bernabéu, que se ha despedido con otra pitada, la más sonada de la noche.