El Real Madrid vuelve a mirar hacia la Premier League con una operación que, por ambición y dimensión económica, no pasaría desapercibida. En los despachos del club blanco se estudia seriamente la posibilidad de presentar una oferta de 110 millones de euros al Liverpool por Florian Wirtz, un futbolista que lleva tiempo generando cierto interés dentro del área deportiva madridista.

La figura del internacional alemán encaja en una idea muy concreta de refuerzo. En el Real Madrid consideran que Wirtz no solo es un mediapunta top, sino un perfil con capacidad para actuar algunos metros más atrás, como un interior creativo. Su lectura de juego, último pase y llegada al área lo convierten en una pieza que podría alterar muy para bien el funcionamiento ofensivo del equipo.

Un encaje táctico que seduce en Chamartín

La valoración técnica que se hace del jugador es clara. Wirtz aportaría creatividad en zonas intermedias, algo que el Real Madrid busca reforzar desde hace mucho tiempo. La posibilidad de utilizarlo como interior, sin limitarlo a la mediapunta, amplía su atractivo dentro del modelo de juego que se proyecta en el Madrid. Este interés no es nuevo. Xabi Alonso fue uno de los grandes valedores del talento del alemán durante el pasado mercado, cuando su nombre ya orbitaba alrededor del club blanco. El técnico vasco veía en Wirtz un futbolista ideal para elevar el nivel del equipo, una lectura que en el Santiago Bernabéu no ha sido olvidada.

Florian Wirtz/ Bayer Leverkusen
Florian Wirtz/ Bayer Leverkusen

Que ahora el Real Madrid retome esa vía supone, en cierto modo, una validación interna de aquel análisis. Aunque Xabi Alonso no esté actualmente al frente del banquillo madridista, la dirección deportiva sigue considerando que su diagnóstico sobre determinados perfiles encajaba plenamente con las necesidades estructurales del equipo.

Liverpool, la gran barrera de la operación

El Liverpool no contempla la salida de un jugador que ha recuperado sensaciones y protagonismo. En Anfield entienden a Wirtz como un activo estratégico, tanto por rendimiento como por proyección, lo que complica cualquier negociación incluso ante cifras muy elevadas. En el Real Madrid son plenamente conscientes de esa dificultad. La cifra de 110 millones se interpreta más como un punto de partida potente que como una garantía de éxito en las negociaciones. El club blanco asume que, en el contexto actual, resulta improbable que el Liverpool acepte una propuesta de ese calibre sin resistencia.

Sin embargo, en Chamartín no descartan que el escenario pueda modificarse si la temporada del conjunto inglés no evoluciona como se espera. Una dinámica deportiva negativa o cambios internos podrían alterar la postura del club británico y abrir una ventana que hoy parece cerrada. Así pues, el Real Madrid vuelve a activar un nombre que nunca dejó de estar en su radar y que representa exactamente el tipo de talento diferencial que se busca incorporar.