Una de las grandes preocupaciones que existían dentro del Barça era la vida que Lamine Yamal tenía fuera de los terrenos de juego. Durante los primeros meses de la temporada, había sido más noticia por sus romances amorosos y sus polémicas que por su rendimiento sobre el terreno de juego. Por suerte, parece que de nuevo ha logrado recuperar su mejor versión, que es el mejor refuerzo posible para Hans-Dieter Flick. Porque cuando está al 100%, es absolutamente determinante.
Hay que entender que todavía tiene 18 años, y que la presión que tiene que soportar es enorme, y difícil de gestionar. Pero talento tiene de sobra, y la confianza que existe en sus capacidades es máxima. Así lo demostraron Joan Laporta y Deco en verano, después de su renovación, cuando le eligieron para ser el heredero de la camiseta número ‘10’, el dorsal más importante de la historia de la entidad, y que fue propiedad de Leo Messi o de Ronaldinho Gaúcho.

Y desde ‘Globo Esporte’ señalan que hay una persona que ha sido fundamental para que el ganador del Trofeo Kopa haga un cambio de mentalidad, y vuelva a centrarse exclusivamente en sus compromisos en el Camp Nou. Y es que Raphinha Dias ha ejercido como capitán y como líder de la plantilla, asumiendo el rol de ser prácticamente como un ‘padre’ para el prometedor delantero, dándole consejos constantemente.
Le ha ayudado a alejarse de entornos tóxicos, y de polémicas, haciendo un favor enorme a Lamine, y también a Flick. Las constantes conversaciones privadas que ambos han mantenido parece que han dado resultado, y así se demuestra con la mejoría de Yamal. Si desea convertirse en uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, y volver a tener opciones de pelear por el Balón de Oro, no puede perderse por el camino, como le sucedió a otros cracks.
La perla de la Masía parece haber hecho un cambio en sus rutinas, y en el Barça están encantados con su nueva imagen. Porque tampoco puede descuidar que es un referente y un ejemplo a seguir para todos los niños, que algún día quieren ser como él.
Raphinha, mucho más que un líder
Con gestos como este queda comprobado que Raphinha se ha convertido en mucho más que un líder. A pesar de que es el tercer capitán, después de la salida de Marc-André ter Stegen, nadie se atreve a cuestionar que es la persona con más autoridad y jerarquía dentro del vestuario.
Es respetado por absolutamente todos sus compañeros, incluso, por Lamine.