Puede ser tan bueno como Lamine Yamal, el nuevo Cristiano Ronaldo, pero no tiene hueco con Flick

El nombre de JJ Gabriel empieza a sonar con enorme fuerza entre los grandes clubes europeos. Con apenas 15 años, la joya del Manchester United está considerada como uno de los mayores talentos de su generación y su crecimiento ha provocado comparaciones inevitables con Lamine Yamal, Neymar e incluso Cristiano Ronaldo. No son menores las expectativas alrededor de un futbolista que ya compite varios años por encima de su edad.

Gabriel terminó la pasada temporada con 26 goles en 26 partidos con el equipo sub-18 del United y recientemente firmó un hat-trick en su estreno en la Youth League. Puede actuar desde la izquierda, por dentro o como mediapunta y destaca especialmente por su capacidad para encarar. El problema es que el joven quiere acelerar su llegada a la élite y considera que en Manchester no ha recibido las oportunidades esperadas.

El talento que recuerda a Lamine Yamal

Su situación ha puesto en alerta a prácticamente toda Europa. Real Madrid, Bayern de Múnich y PSG han aparecido vinculados a su futuro, mientras el Barça también ha sido relacionado con Gabriel durante las últimas semanas. El propio Deco, sin embargo, aseguró recientemente que el club azulgrana no está involucrado actualmente en una operación por el atacante inglés.

JJ Gabriel Manchester United
JJ Gabriel Manchester United

Eso no impide que su perfil resulte especialmente atractivo para una entidad que apuesta por el talento precoz como el Barça, siempre pendiente de los mejores jóvenes del continente. Gabriel cumplirá 16 años el próximo 6 de octubre y cualquier movimiento estará condicionado además por la normativa internacional sobre menores. Su familia busca, sobre todo, un proyecto donde pueda encontrar un camino rápido hacia el primer equipo.

Flick ya tiene una estrella para esa posición

Ahí aparece precisamente el gran inconveniente deportivo del Barça. Hansi Flick tiene a Lamine Yamal como referencia absoluta del ataque, y la presencia de otro talento precoz que necesita minutos, protagonismo y libertad ofensiva complicaría enormemente su incorporación inmediata al primer equipo. Gabriel necesita jugar para continuar una progresión que hasta ahora está siendo meteórica.

El Barça podría representar uno de los destinos más atractivos para cualquier talento de su edad, pero Gabriel no busca simplemente cambiar una cantera por otra. Quiere comprobar que existe una puerta real hacia el fútbol profesional. Puede acabar convirtiéndose en uno de los grandes atacantes de su generación y hay quien ya lo coloca en la conversación de Lamine o Cristiano. El problema para el Barça sería encontrarle sitio sin frenar precisamente aquello que lo hace tan especial: jugar, crecer y hacerlo cuanto antes.